Parece mentira, pero la Navidad ya asoma en el calendario. Ese momento del año en el que las luces empiezan a colarse por las calles y, de pronto, nos damos cuenta de que los buenos propósitos están más cerca de lo que pensamos. Para quienes quieren llegar a diciembre con más energía (y el cuerpo agradecido), aún estamos a tiempo de adoptar nuevos hábitos.
Tal y como hemos leído en la revista Clara, “caminar es el punto de partida más sencillo y efectivo”, asegura Camila Monguzzi, coach y fundadora de Fitclub Collective, quien defiende que media hora al día o alcanzar entre 8.000 y 10.000 pasos puede transformar no solo el cuerpo, sino también el ánimo. “Si empiezas hoy, en Navidad ya vas a sentirte más fuerte, más ligera y con más energía”, añade.
Eso sí, para ver resultados visibles y sostenibles, Monguzzi recomienda combinar esas caminatas con entrenamiento de fuerza dos o tres veces por semana. Esta combinación, dice, es la “fórmula ganadora”: “El cuerpo tiene memoria y los pequeños gestos acumulados marcan la diferencia”. Desde Fitclub proponen incluso un programa de 21 días, Fit Fast, diseñado para reintroducir el ejercicio en la rutina sin agobios.
Cabe mencionar que el entrenador personal Afonso Coelho Lima, de Piko Studios, coincide en que caminar es el ejercicio más subestimado, pero también uno de los más potentes para transformar el cuerpo. “No se trata solo de quemar calorías, sino de construir un cuerpo que gasta más energía incluso en reposo”, explica.
Entre los beneficios que enumera destacan el aumento del gasto calórico diario, una mejor recuperación muscular, la preservación de la masa magra y un mayor control del apetito gracias a la mejora en la sensibilidad a la insulina. Además, caminar ayuda a reducir el estrés y mejorar el sueño, dos factores que influyen directamente en el bienestar y la adherencia a la rutina.
Si algo dejan claro ambos expertos es que la constancia pesa más que la intensidad. No hace falta un cambio radical, solo empezar hoy. Un paseo diario, algo de fuerza y descanso suficiente, al menos siete horas cada noche, pueden marcar la diferencia entre terminar el año agotada o llegar a las fiestas con la sensación de bienestar que todas buscamos.
Parece mentira, pero la Navidad ya asoma en el calendario. Ese momento del año en el que las luces empiezan a colarse por las calles y, de pronto, nos damos cuenta de que los buenos propósitos están más cerca de lo que pensamos. Para quienes quieren llegar a diciembre con más energía (y el cuerpo agradecido), aún estamos a tiempo de adoptar nuevos hábitos.