Janira Sánchez, doctora: “Después de cepillarte los dientes, no te enjuagues. Estás eliminando toda la protección del flúor”
Para quienes sienten que necesitan esa sensación de frescor posterior al cepillado, la experta recomienda usar un enjuague bucal con flúor en lugar de agua
La ortodoncista Janira Sánchez en una imagen de redes sociales. (Facebook: Clínica Janira Sánchez )
Cada noche, millones de personas repiten el mismo gesto casi automático: cepillarse los dientes y luego enjuagarse la boca con agua. Sin embargo, lo que parece un hábito inofensivo puede estar restando eficacia a uno de los pasos más importantes de la higiene bucal. Así lo advierte la odontóloga Janira Sánchez, quien ha revolucionado las redes con un consejo tan simple como contundente: no enjuagarse con agua después del cepillado.
El motivo es claro. El flúor, presente en la mayoría de las pastas dentales, necesita permanecer en contacto con el esmalte para fortalecerlo y protegerlo frente a las caries. “Si te enjuagas con agua, eliminas justo lo que te protege. Es como si después de tu rutina facial te lavaras otra vez la cara: no tendría sentido”, explica la especialista en uno de sus vídeos.
Este pequeño cambio en la rutina diaria puede marcar una gran diferencia, sobre todo antes de dormir. Durante la noche, la producción de saliva disminuye, lo que deja los dientes más vulnerables ante los ácidos de la placa bacteriana. Permitir que el flúor actúe durante esas horas es una forma sencilla de reforzar la barrera natural del esmalte y prevenir problemas dentales a largo plazo.
Para quienes sienten que necesitan esa sensación de frescor posterior al cepillado, la experta recomienda usar un enjuague bucal con flúor en lugar de agua. De esta forma, no solo se mantiene el aliento fresco, sino que se potencia la acción protectora de la pasta dental. Eso sí, no todos los colutorios son iguales: conviene revisar su concentración de flúor. Para el uso diario, los odontólogos aconsejan productos con aproximadamente 0,05% de fluoruro de sodio, cantidad suficiente para proteger sin riesgo de exceso.
Personas con ortodoncia, encías sensibles o mayor tendencia a las caries podrían necesitar formulaciones diferentes, por lo que siempre es preferible consultar con un profesional antes de incorporar nuevos productos. Un gesto tan sencillo como dejar el vaso de agua a un lado después del cepillado puede convertirse en un gran aliado para la salud dental. Porque, como recuerda la doctora Sánchez, “no se trata de cepillarse más, sino de hacerlo mejor”.
Cada noche, millones de personas repiten el mismo gesto casi automático: cepillarse los dientes y luego enjuagarse la boca con agua. Sin embargo, lo que parece un hábito inofensivo puede estar restando eficacia a uno de los pasos más importantes de la higiene bucal. Así lo advierte la odontóloga Janira Sánchez, quien ha revolucionado las redes con un consejo tan simple como contundente: no enjuagarse con agua después del cepillado.