Esto es lo que deberías tardar en ducharte para quedar limpio y ahorrar agua, según la OMS
l reto es adoptar pequeñas rutinas —control del tiempo, tecnologías eficientes, conciencia personal— que permitan ducharnos bien y responsablemente todos los días
Una ducha relajante con solo un ingrediente (Yaroslav Shuraev/Pexels)
Cuando abrimos el grifo y nos quedamos bajo el chorro del agua caliente, pocas veces pensamos en cuánta agua estamos usando ni cuánto deberíamos tardar realmente en ducharnos. Según diversas investigaciones sobre hábitos de higiene y consumo de agua —basadas en la línea de trabajo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en temas de WASH (Water, Sanitation, and Hygiene)— la duración ideal de una ducha debe ser breve y consciente, para lograr limpieza sin desperdiciar recursos.
Aunque la OMS no plantea una cifra exacta universal para la duración de la ducha en su documento “WASH”, sí subraya la importancia de la higiene personal y el uso racional del agua, y sitúa los estándares recomendados de consumo doméstico en contextos donde el agua es un recurso limitado. Por ejemplo, un estudio reciente señala que para cubrir necesidades básicas de higiene personal, abastecimiento y lavandería es necesario contar con al menos 20 litros por persona diarios; valores por debajo de eso se asocian a riesgos mayores de salud.
Una chica en la ducha (iStock)
Los estudios científicos y las organizaciones del agua coinciden en que una ducha que dure entre 5 y 10 minutos suele ser suficiente para higienizar el cuerpo sin abusar del agua caliente ni dañar la piel. Según fuentes especializadas en salud de la piel y ecología doméstica, ese rango ofrece un equilibrio entre limpieza efectiva y ahorro hídrico.
El problema es que en España —como en muchos otros países— parece que nos saltamos ese límite con frecuencia. Encuestas recientes muestran que los españoles tienden a prolongar sus duchas más de lo debido, especialmente en estaciones frías o cuando se busca tiempo personal de relajación. Además, estudios internacionales sobre hábitos de ducha confirman que muchas personas superan ampliamente los niveles recomendados, lo que multiplica el consumo de agua, la energía usada para calentarla y el impacto ambiental.
Ducha diaria, ¿sí o no? Esto lo que dice la OMS (Fuente: iStock)
Reducir el tiempo de ducha no solo es una medida responsable: tiene impacto real. Se estima que acortar solo un minuto en la ducha diaria puede ahorrar decenas de litros de agua al mes por persona. Usar cabezales de bajo caudal, cerrar el grifo mientras uno se enjabona y evitar duchas interminables son acciones sencillas que pueden marcar la diferencia.
En conclusión: aunque la OMS no dicta un límite estricto de minutos para ducharse, sus recomendaciones sobre higiene y uso sostenible del agua en contextos vulnerables nos inspiran a pensar conscientemente en este hábito. Una ducha de 5 a 10 minutos bastaría para mantenernos limpios sin desperdiciar agua, mientras que la tendencia extendida de duchas más largas demuestra que en España todavía tardamos de más. El reto es adoptar pequeñas rutinas —control del tiempo, tecnologías eficientes, conciencia personal— que permitan ducharnos bien y responsablemente todos los días.
Cuando abrimos el grifo y nos quedamos bajo el chorro del agua caliente, pocas veces pensamos en cuánta agua estamos usando ni cuánto deberíamos tardar realmente en ducharnos. Según diversas investigaciones sobre hábitos de higiene y consumo de agua —basadas en la línea de trabajo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en temas de WASH (Water, Sanitation, and Hygiene)— la duración ideal de una ducha debe ser breve y consciente, para lograr limpieza sin desperdiciar recursos.