Las mujeres obtienen más beneficio cardiovascular del ejercicio físico que los hombres, según un nuevo estudio
Este trabajo no solo refuerza el papel del ejercicio físico como pilar esencial para la salud del corazón, sino que también visibiliza un nuevo aspecto de la brecha de género en medicina
Las mujeres deberían priorizar los ejercicios de fuerza. (iStock)
Durante décadas, la medicina ha mostrado una profunda brecha de género que afecta desde la investigación hasta la atención clínica. En el ámbito de la cardiología, esta desigualdad se ha hecho especialmente visible: los síntomas del infarto se diagnostican más tarde en mujeres, se interpretan con menor precisión y, con frecuencia, se aplican tratamientos más conservadores. Pero un nuevo estudio publicado en la revista Nature Cardiovascular Research revela que esta diferencia va más allá de la atención sanitaria: también existe una desigualdad en cómo hombres y mujeres se benefician del ejercicio físico.
La investigación, realizada por un grupo de científicos chinos a partir de datos del Biobanco del Reino Unido, analizó la actividad física de más de 85.000 personas mediante dispositivos portátiles, como pulseras inteligentes. Su objetivo era comprobar si existían diferencias por sexo en la relación entre ejercicio y salud cardiovascular. Los resultados fueron contundentes: las mujeres obtienen una protección mayor frente a las enfermedades del corazón con menos tiempo de actividad física que los hombres.
El ejercicio físico mejora la calidad de vida y la salud del corazón de las personas mayores. (Pexels)
Actualmente, las autoridades sanitarias recomiendan realizar unos 150 minutos semanales de ejercicio moderado o vigoroso, un estándar común para ambos sexos. Sin embargo, el estudio demuestra que esta equivalencia no refleja la realidad biológica. En una cohorte de más de 80.000 individuos sin enfermedad coronaria, las mujeres que cumplían con esas directrices presentaron un 22% menos de riesgo de desarrollar dolencias cardíacas, frente al 17% de los hombres.
Cuando el nivel de ejercicio se incrementaba, las diferencias se acentuaban aún más. Las mujeres que alcanzaban los 250 minutos semanales reducían su riesgo cardiovascular en un 30%, mientras que los hombres necesitaban más del doble de tiempo —unos 530 minutos— para alcanzar los mismos beneficios. Esta disparidad, según los autores, sugiere que el cuerpo femenino responde con mayor eficiencia al estímulo del ejercicio físico en términos de salud cardiovascular.
Mujer haciendo ejercicio de fuerza (Freepik)
El estudio también examinó un segundo grupo de más de 5.000 personas con cardiopatías previas, y nuevamente las conclusiones fueron reveladoras: las mujeres que practicaban actividad física tenían una reducción en el riesgo de mortalidad tres veces mayor que la registrada entre los hombres. Este hallazgo subraya la importancia del ejercicio no solo como prevención, sino también como una herramienta terapéutica eficaz en mujeres con enfermedades cardíacas.
Los investigadores reconocen que aún se desconocen las causas exactas detrás de esta diferencia, pero apuntan a factores hormonales, metabólicos y fisiológicos que podrían explicar la mayor sensibilidad del sistema cardiovascular femenino al ejercicio. En cualquier caso, el estudio plantea la necesidad urgente de revisar las guías internacionales de salud y ejercicio para incorporar criterios diferenciados por sexo, algo que hasta ahora apenas se ha contemplado.
Durante décadas, la medicina ha mostrado una profunda brecha de género que afecta desde la investigación hasta la atención clínica. En el ámbito de la cardiología, esta desigualdad se ha hecho especialmente visible: los síntomas del infarto se diagnostican más tarde en mujeres, se interpretan con menor precisión y, con frecuencia, se aplican tratamientos más conservadores. Pero un nuevo estudio publicado en la revista Nature Cardiovascular Research revela que esta diferencia va más allá de la atención sanitaria: también existe una desigualdad en cómo hombres y mujeres se benefician del ejercicio físico.