El método al estilo coreano que define los 3 mejores hábitos para ser feliz
Así, el método coreano propone algo tan simple como profundo: agradecer, disfrutar y compartir. Tres gestos capaces de transformar la rutina en bienestar duradero
La cosmética coreana y otras formas de cuidarse. (Pexels)
Mucho se ha escrito sobre la serenidad japonesa o la sabiduría china, pero Corea del Sur también tiene algo que decir sobre la felicidad. Más allá de sus cosméticos innovadores, su efervescente K-pop o su gastronomía fermentada, este país guarda una filosofía cotidiana que ha cautivado a la periodista y agente literaria estadounidense Barbara J. Zitwer. Tras varios viajes de trabajo a Seúl, Zitwer descubrió que los coreanos practican una forma de bienestar profundamente humana, basada en tres pilares sencillos, pero transformadores: han, heung y jeong.
Estos conceptos, que explica en su libro El pequeño libro coreano de la felicidad (Ed. Neko Books), no son fórmulas mágicas ni mandamientos espirituales. Son hábitos que se viven en lo cotidiano: agradecer una comida, compartir un gesto amable o disfrutar de una conversación. Una filosofía práctica que, según la autora, ayuda a conectar con uno mismo, fortalecer los vínculos con los demás y sanar emocionalmente.
El han representa la fuerza que surge del dolor. No se trata de negar el sufrimiento, sino de aceptarlo y convertirlo en impulso. Es la capacidad de transformar una experiencia difícil en gratitud y aprendizaje. En la cultura coreana, el han se entiende como un fuego interior que no destruye, sino que ilumina. Practicarlo puede ser tan simple como agradecer un día más, incluso cuando no ha sido perfecto.
Por último, jeong simboliza la generosidad afectiva, ese lazo invisible que une a las personas a través del cuidado y la empatía. Dar sin esperar nada a cambio, cocinar para alguien, escuchar con atención o enviar un mensaje sincero, es su esencia. En tiempos de vínculos rápidos y emociones fugaces, el jeong recuerda que la verdadera felicidad florece cuando cultivamos relaciones genuinas.
Mucho se ha escrito sobre la serenidad japonesa o la sabiduría china, pero Corea del Sur también tiene algo que decir sobre la felicidad. Más allá de sus cosméticos innovadores, su efervescente K-pop o su gastronomía fermentada, este país guarda una filosofía cotidiana que ha cautivado a la periodista y agente literaria estadounidense Barbara J. Zitwer. Tras varios viajes de trabajo a Seúl, Zitwer descubrió que los coreanos practican una forma de bienestar profundamente humana, basada en tres pilares sencillos, pero transformadores: han, heung y jeong.