Hacer la colada parece una tarea rutinaria, pero no toda la ropa se lava igual. Esa es la advertencia de una experta en limpieza doméstica que, en redes sociales, ha compartido un tutorial que se ha vuelto viral precisamente por su enfoque: no se trata de lavar más, sino de hacerlo mejor. Según explica, cada tipo de prenda —desde las toallas hasta la ropa de deporte o los jerséis de lana— requiere un tratamiento distinto, con su propio programa, temperatura y productos adecuados. “Al final, se nota en la ropa y son detalles que funcionan”, asegura.
Ropa blanca: máxima limpieza y frescor
Las prendas blancas, como sábanas o camisas, necesitan un lavado a fondo para mantener su luminosidad. La experta recomienda usar detergente junto a una taza y media de bicarbonato, vinagre blanco y, si se desea, perlas de olor. El programa ideal es a 60 °C con prelavado, para eliminar restos de sudor o bacterias y mantener ese blanco impecable que tanto cuesta conservar.
Una de las recomendaciones es usarlo en la lavadora. (Pexels / Polina Tankilevitch)
Colores oscuros: lavar del revés y siempre en frío
Para los tonos negros, marinos o burdeos, el truco está en lavar las prendas del revés y evitar el agua caliente, que acelera la pérdida de color. La combinación perfecta: detergente, una taza de sal, vinagre blanco y perlas de olor, en un programa en frío. Así se fijan los pigmentos y la ropa mantiene su intensidad mucho más tiempo.
Almohadas y textiles del descanso
Aunque no siempre se lavan con frecuencia, las almohadas de poliéster o algodón acumulan ácaros y humedad. Para mantenerlas limpias y frescas, la experta aconseja una mezcla de detergente, media taza de agua oxigenada y media taza de bicarbonato. Se lavan en programa delicado a 40 °C y se deben tender en horizontal para evitar deformaciones.
Ropa recién comprada: una colada esencial
Sí, la ropa nueva también se lava. Aunque huela a tienda, puede contener residuos de tintes o químicos. Lo ideal es usar detergente, una cucharadita de sal y vinagre blanco, en un programa corto a temperatura media. Y si no puede lavarse en casa, siempre queda la opción de aplicar vapor con la plancha para eliminar impurezas.
Hay prendas con elementos que pueden dañar la lavadora. (Pexels / Sarah Chai)
Toallas: suaves, absorbentes y sin malos olores
Las toallas son, probablemente, una de las coladas más exigentes. La fórmula perfecta: detergente, percarbonato, una taza de vinagre blanco y perlas de olor. Lávalas en un programa largo a 60 °C y añade pelotas de lavadora para evitar que se apelmacen y se aireen mejor.
Ropa de deporte: higiene y frescor sin dañar las fibras
Estas prendas acumulan sudor y bacterias, por lo que conviene dejarlas secar antes de lavarlas. Luego, se lavan del revés con detergente, una taza de bicarbonato y perlas de olor, en programa delicado y en frío. Las pelotas de lavado también ayudan a que las fibras técnicas respiren y se limpien mejor.
Prendas delicadas: tul, encaje o seda
Para evitar enganches o roturas, lo mejor es introducir estas prendas en bolsas de tela. Usa un detergente suave, añade perlas de olor y selecciona el programa delicado. Así conservarán su textura y brillo por mucho más tiempo.
Cuidado con todo aquello que puede atascar la lavadora. (Pexels / Tima Miroshnichenko)
Colores claros y ropa del día a día
Las prendas de colores claros, como beige, gris o azul pastel, deben lavarse con detergente, vinagre blanco y perlas de olor en un programa largo con prelavado a 30 °C. Si se quiere un extra de limpieza, se puede añadir una taza de bicarbonato.
Bayetas y trapos de cocina: limpieza profunda previa
Antes de meterlos en la lavadora, conviene hacer un prelavado manual con agua tibia, bicarbonato, jabón de platos y un chorrito de amoniaco. Déjalos reposar 15 minutos y, después, lava con el resto de la colada. Si usas amoniaco, mejor hacerlo al aire libre o con buena ventilación.
Jerséis de lana: conservar su forma y suavidad
La lana requiere un mimo especial. Se recomienda usar detergente suave, introducir la prenda doblada en la lavadora y seleccionar el programa lana o delicado a temperatura media. Tras el lavado, se secan en horizontal para evitar que se deformen.
Hacer la colada parece una tarea rutinaria, pero no toda la ropa se lava igual. Esa es la advertencia de una experta en limpieza doméstica que, en redes sociales, ha compartido un tutorial que se ha vuelto viral precisamente por su enfoque: no se trata de lavar más, sino de hacerlo mejor. Según explica, cada tipo de prenda —desde las toallas hasta la ropa de deporte o los jerséis de lana— requiere un tratamiento distinto, con su propio programa, temperatura y productos adecuados. “Al final, se nota en la ropa y son detalles que funcionan”, asegura.