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Ni bicarbonato ni vinagre: cómo eliminar el olor a fritura en casa después de cocinar
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Ni bicarbonato ni vinagre: cómo eliminar el olor a fritura en casa después de cocinar

Con una buena ventilación, limpieza inmediata y algunos trucos naturales, el aire volverá a oler a limpio en cuestión de minutos

Foto: El olor después de freír puede llegar a ser desagradable. (Pexels/ Andrea Piacquadio)
El olor después de freír puede llegar a ser desagradable. (Pexels/ Andrea Piacquadio)

Después de una buena sesión de cocina, pocos olores son tan persistentes como el de la fritura. Croquetas, calamares, patatas o empanadillas pueden dejar un aroma delicioso en el plato… pero mucho menos apetecible en el ambiente. Y aunque el bicarbonato y el vinagre suelen ser los remedios más populares, existen otros métodos igual de eficaces —y más agradables— para eliminar el olor a fritura en casa sin que el olor se quede impregnado en cortinas, sofás o ropa.

El primer paso es ventilar bien la cocina nada más terminar de cocinar. Abrir las ventanas y generar corriente de aire es esencial para que el humo y las partículas grasientas no se acumulen. Si tienes campana extractora, enciéndela unos minutos antes de empezar a freír y déjala funcionando unos 10 minutos después de terminar. Esto ayuda a que las partículas de aceite no se depositen en las superficies ni en el aire.

placeholder Ventilar la casa sin comprometer la temperatura. (Pexels)
Ventilar la casa sin comprometer la temperatura. (Pexels)

Otro truco eficaz es hervir agua con cítricos y especias. Basta con poner una cacerola con agua, unas rodajas de limón o naranja y una ramita de canela. El vapor aromático neutraliza los olores grasos y deja un aroma fresco y natural. También se puede añadir clavo o laurel para intensificar el efecto. Este método no solo limpia el ambiente, sino que además aporta una sensación de limpieza duradera.

Los ambientadores naturales son otra gran alternativa. Colocar cuencos con posos de café o carbón activado en la cocina o el salón puede absorber los olores de forma discreta y eficaz. Ambos materiales actúan como filtros naturales y no enmascaran el olor, sino que lo eliminan. Otra opción es usar difusores con aceites esenciales de limón, eucalipto o menta, que ayudan a purificar el aire y refrescar el ambiente.

placeholder Los ambientadores pueden hacer la estancia más acogedora. (Pexels / Kaboompics)
Los ambientadores pueden hacer la estancia más acogedora. (Pexels / Kaboompics)

También conviene limpiar las superficies cercanas a la zona de cocinado justo después de freír. La grasa se adhiere fácilmente a los muebles, azulejos y electrodomésticos, y es ahí donde el olor se mantiene más tiempo. Un paño húmedo con jabón neutro o un limpiador desengrasante suave será suficiente para evitar que el aroma se fije. No hay que olvidar los textiles: manteles, trapos y cortinas pueden absorber parte del olor, por lo que lavarlos con frecuencia o airearlos es fundamental.

Por último, un gesto tan sencillo como encender una vela aromática o colocar un cuenco con vinagre caliente o con pieles de cítricos sobre el radiador puede marcar la diferencia. Aunque el vinagre tiene un olor fuerte al principio, desaparece rápidamente y arrastra consigo los olores de la fritura.

Después de una buena sesión de cocina, pocos olores son tan persistentes como el de la fritura. Croquetas, calamares, patatas o empanadillas pueden dejar un aroma delicioso en el plato… pero mucho menos apetecible en el ambiente. Y aunque el bicarbonato y el vinagre suelen ser los remedios más populares, existen otros métodos igual de eficaces —y más agradables— para eliminar el olor a fritura en casa sin que el olor se quede impregnado en cortinas, sofás o ropa.

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