Arthur Brooks, experto en felicidad: "Ganar el día desde el principio es importante, es la primera batalla contra los estados de ánimo negativos"
El equilibrio emocional tiene mucho que ver con la rutina. Así lo explica Arthur Brooks, experto en felicidad, que defiende la importancia de comenzar el día con intención y de transformar los hábitos cotidianos en herramientas para el bienestar
Durante años, Arthur Brooks creyó que era una persona nocturna. Como músico profesional en sus veintes, su vida transcurría entre escenarios, noches largas y mañanas tardías. “Me levantaba cuando el sol ya estaba caliente y me acostaba bien entrada la noche”, recuerda. Con el tiempo, sin embargo, descubrió que su estilo de vida no respondía a una preferencia biológica, sino a un hábito. “No era un búho nocturno, solo era un músico que bebía demasiado”, admite con humor.
Hoy, el reconocido experto en felicidad y profesor de Harvard ha transformado su rutina por completo. No bebe, madruga y, aunque reconoce que no le resulta fácil, lo considera esencial para su equilibrio mental. “Uso despertador todos los días. Esta misma mañana sonó a las 4:30 y no me gustó, claro. Dije ‘uff’, porque esa alarma es algo que me gustaría dormir de largo”, cuenta porque “ganar el día desde el principio es importante, es la primera batalla contra los estados de ánimo negativos y una forma de mejorar mi bienestar”.
Para Brooks, esa victoria empieza la noche anterior. “La manera más importante de poder despertarse temprano es acostarse a tiempo”, explica. Lo que parece una obviedad es, según el especialista, uno de los grandes desafíos de la vida moderna, sobre todo entre los jóvenes. A este fenómeno lo llama “procrastinación nocturna”, y lo describe como una especie de rebelión silenciosa contra uno mismo. “Es cuando te resistes a irte a la cama, aunque sepas que lo necesitas. Es improductivo, pero lo hacemos por esa memoria residual de cuando nos mandaban a dormir y no queríamos”, señala.
Brooks, autor de libros sobre felicidad y bienestar emocional, defiende que cuidar los hábitos más simples puede tener un impacto profundo en la salud mental. La disciplina de acostarse y levantarse a la misma hora no solo mejora la concentración y el descanso, sino que también fortalece la sensación de control sobre uno mismo, un elemento que considera clave en la búsqueda del bienestar.
Su consejo es que debemos pensar "en lo que realmente te está motivando y podrás gestionarte mejor”. En otras palabras, ser consciente de por qué hacemos lo que hacemos y aprender a dirigir la propia vida con intención.
Más allá de su anécdota personal, Brooks plantea que el bienestar no surge de los grandes logros, sino de los pequeños gestos repetidos con constancia. Despertarse temprano, mantener la mente enfocada y elegir conscientemente dónde ponemos nuestra energía son, para él, los verdaderos actos de felicidad cotidiana.
Durante años, Arthur Brooks creyó que era una persona nocturna. Como músico profesional en sus veintes, su vida transcurría entre escenarios, noches largas y mañanas tardías. “Me levantaba cuando el sol ya estaba caliente y me acostaba bien entrada la noche”, recuerda. Con el tiempo, sin embargo, descubrió que su estilo de vida no respondía a una preferencia biológica, sino a un hábito. “No era un búho nocturno, solo era un músico que bebía demasiado”, admite con humor.