Júlia Farré, experta en nutrición: "¿Sabías que podrías estar tomando cada día café que contiene acrilamida?"
La experta explica la diferencia entre el café tostado natural y el torrefacto, y por qué el proceso de tostado puede influir en la presencia de acrilamida
La nutricionista Júlia Farré en una imagen de redes sociales. (Instagram: @julia_farre_moya)
La elección del café que tomamos cada día suele hacerse casi de manera automática, especialmente si forma parte de la rutina matinal. Sin embargo, no todos los tipos de café se elaboran igual ni tienen el mismo proceso de tostado, y ese detalle puede influir tanto en el sabor como en la manera en que lo percibimos. Según recuerda la experta en nutrición Júlia Farré en una de sus publicaciones recientes en redes sociales, esa diferencia puede ser más relevante de lo que pensamos y conviene conocerla para saber qué estamos consumiendo realmente.
Farré explica que el café torrefacto es aquel al que, durante el proceso de tostado, se le añade azúcar. Ese azúcar se carameliza al quemarse con el calor y queda adherido al grano, lo que aporta un sabor más intenso y oscuro. En ese proceso, señala, puede formarse acrilamida. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha señalado que la exposición a esta sustancia debería mantenerse lo más baja posible dentro de una dieta equilibrada.
Como alternativa, Farré propone optar por el café tostado natural, aquel en el que solo se tuesta el grano, sin añadir azúcares ni otros ingredientes. Además de tener un sabor más suave y un aroma más limpio, la nutricionista comenta que este tipo de café puede resultar menos irritante para la mucosa del estómago y del intestino, algo que podría ser relevante para personas con digestiones sensibles o molestias gástricas recurrentes.
Por tanto la elección no tiene que ver únicamente con el gusto personal, sino también con cómo reacciona cada cuerpo. En el mercado pueden encontrarse ambos tipos de café, tanto en grano como molido y en cápsulas, aunque a veces el tipo de tostado no destaca en el envase a simple vista. Por eso, muchos profesionales de la nutrición recomiendan fijarse en la información del paquete, donde suele indicarse si es tostado natural o torrefacto.
La experta habla de la presencia de acrilamida en algún tipo de café. (Freepik)
Pero simpre es importante recordar que si existen dudas, molestias digestivas o simplemente se quiere ajustar el consumo de café a las necesidades personales, los especialistas aconsejan consultar con un profesional sanitario o nutricionista para recibir una recomendación adaptada a cada caso y a cada ritmo.
La elección del café que tomamos cada día suele hacerse casi de manera automática, especialmente si forma parte de la rutina matinal. Sin embargo, no todos los tipos de café se elaboran igual ni tienen el mismo proceso de tostado, y ese detalle puede influir tanto en el sabor como en la manera en que lo percibimos. Según recuerda la experta en nutrición Júlia Farré en una de sus publicaciones recientes en redes sociales, esa diferencia puede ser más relevante de lo que pensamos y conviene conocerla para saber qué estamos consumiendo realmente.