"Para poder influir, la mejor manera es tener en cuenta que los demás tienen neuronas espejo, porque de esa manera yo sé lo que le va a producir mi propio lenguaje corporal a la persona que me está observando", sostiene el experto en comunicación no verbal.
Juan Manuel García apunta que: "Si nosotros somos conocedores de qué significa cada gesto, puedo utilizarlos para que el cerebro de los demás coja la información que a mí me interesa, y de ese modo generar confianza y convencer".
La importancia de las neuronas espejo en esto es que se activan cuando realizamos una acción como cuando observamos a otra persona realizarla. Es decir, funcionan como un “reflejo” interno: tu cerebro reproduce de forma automática la experiencia que estás viendo en los demás.
Nuestro lenguaje corporal influye en el de los demás. (Pexels)
Las neuronas espejo y el lenguaje no verbal tienen una estrecha relación debido a que nuestros gestos, posturas, expresiones faciales o miradas activan directamente las neuronas espejo de quienes nos observan. Esto significa que tu cuerpo tiene la capacidad de influir en el estado emocional y mental de los demás sin decir ni una sola palabra.
Tu lenguaje corporal modela el de los demás. Si usas posturas abiertas, voz calmada y gestos pausados, la otra persona probablemente adopte una actitud parecida. Esto facilita acuerdos, conversaciones fluidas y relaciones más sanas. Quien domina su lenguaje no verbal activa en los demás estados emocionales que favorecen la conexión, por eso es importante en profesiones donde influir o convencer es fundamental.
Tendremos una mayor facilidad para establecer vínculos si dominamos el lenguaje no verbal. (Pexels)
Por último, cabe recordar que el 90% del impacto emocional que vamos a generar en los demás proviene de señales no verbales, por ello, si quieres comunicarte mejor, crear vínculos o influir positivamente en tu entorno, cuidar tu cuerpo es tan importante como elegir bien tus palabras.