En un contexto en el que la inflación se ha convertido en una preocupación diaria para miles de familias, educar a los hijos en hábitos financieros es más necesario que nunca. Los precios no dejan de subir —las cifras del Instituto Juan de Mariana apuntan a un incremento acumulado del 21,3 % desde 2018— y el dinero parece rendir cada vez menos. Ante este panorama, muchas familias buscan formas prácticas de enseñar a los más jóvenes a gestionar mejor sus recursos. Y una experta en finanzas, Cassandra Gassó, ha compartido en redes sociales un método tan sencillo como ingenioso.
Su propuesta parte de una situación cotidiana: el momento en el que un hijo pide aumentar su paga. Para Gassó, ese instante es una oportunidad perfecta para enseñar cómo funciona realmente el dinero. Su estrategia consiste en simular la economía del mundo adulto dentro del hogar. “Si tu hijo te pide más paga, aprovecha”, explica. “Es el momento ideal para que aprenda que todo ingreso implica también obligaciones”.
Método Kakebo para ahorra en casa. (Pexels/Cottonbro)
El truco funciona así: primero se otorga una paga mensual generosa —ella propone un ejemplo de 400 euros—, pero inmediatamente después se aplica una deducción por “gastos reales”. La idea es que el menor comprenda que la vida adulta no es solo recibir dinero, sino también afrontar responsabilidades. “Después de dárselo, le vas a descontar 250 euros, pero bien justificados”, aclara la experta. Esos gastos simbólicos simulan lo esencial: 100 euros de alojamiento, 50 de alimentación, 50 de formación, 20 de transporte y 30 por los suministros del hogar. Tras esta resta, el joven se queda con 150 euros reales para gestionar.
Pero la lección no acaba ahí. Gassó insiste en que también es fundamental introducir el hábito del ahorro. De esos 150 euros restantes, propone guardar la mitad —75 euros— para un objetivo concreto a medio plazo. Puede ser un móvil, un curso, un instrumento o incluso el carné de conducir. El objetivo no es solo que aprendan a administrar lo que tienen, sino también a planificar y desear con intención, evitando las compras impulsivas.
La Junta de Andalucía da una ayuda de 1.449 euros para familias que cumplan estos requisitos. (Pexels/Pixabay)
En un momento en el que la economía familiar exige más conciencia que nunca, este método convierte un gesto cotidiano —dar la paga— en una valiosa lección de educación financiera. Una forma simple, práctica y sorprendentemente eficaz de preparar a los hijos para un futuro en el que saber gestionar su dinero será tan importante como cualquier asignatura del colegio.
En un contexto en el que la inflación se ha convertido en una preocupación diaria para miles de familias, educar a los hijos en hábitos financieros es más necesario que nunca. Los precios no dejan de subir —las cifras del Instituto Juan de Mariana apuntan a un incremento acumulado del 21,3 % desde 2018— y el dinero parece rendir cada vez menos. Ante este panorama, muchas familias buscan formas prácticas de enseñar a los más jóvenes a gestionar mejor sus recursos. Y una experta en finanzas, Cassandra Gassó, ha compartido en redes sociales un método tan sencillo como ingenioso.