Esta es la pauta de los expertos para reducir la hinchazón y mejorar la digestión: desayunar más tarde y cenar antes
Los expertos en microbiota apuntan a la importancia de ajustar los horarios de las comidas para reducir la hinchazón y favorecer una digestión más ligera
La hora de las comidas influye en el bienestar digestivo. (iStock)
Cada vez son más las personas que experimentan hinchazón, gases o digestiones pesadas de manera habitual. Aunque a veces pueden deberse a comidas copiosas, cuando se repiten a diario suelen indicar que el cuerpo necesita un cambio de hábitos.
Entre las recomendaciones que más fuerza están tomando se encuentran ajustar los horarios de las comidas y evitar cenar tarde, dos gestos sencillos que ayudan a que el sistema digestivo funcione mejor.
En el programa 'Herrera en COPE', dentro de la sección 'A Ciegas', la bióloga y experta en microbiota Asun González explicó que muchos de estos síntomas están relacionados con un desequilibrio intestinal. Señaló que molestias como gases, diarrea, estreñimiento o distensión abdominal pueden ser un aviso de que la microbiota no está en su mejor momento. También advirtió de que no todo malestar es SIBO y que eliminar alimentos por cuenta propia puede empeorar la situación.
Desayunar más tarde puede ser beneficioso. (Freepik)
Durante su intervención en el citado programa, González destacó la importancia de la crononutrición, una forma de adaptar las comidas a los ritmos del cuerpo. Según explicó, el intestino funciona mejor cuando se come durante las horas de luz. Por eso recomienda desayunar una hora después de despertarse y adelantar la cena todo lo posible. Aunque ella misma afirma que come muy temprano, matizó que en España basta con cenar pronto y evitar picoteos nocturnos.
La bióloga señaló que dejar varias horas entre la cena y el momento de acostarse ayuda a mejorar tanto la digestión como el descanso. Recordó que el cuerpo procesa peor los alimentos por la noche y que una cena ligera y temprana puede reducir la sensación de hinchazón. Este planteamiento encaja con la idea tradicional de empezar el día con más energía y terminarlo con una comida suave.
Hay otros motivos por los que se puede producir la hinchazón. (Freepik / gpointstudio)
González explicó también que la hinchazón no siempre se debe a la alimentación. En algunos casos tiene que ver con cambios hormonales, con situaciones de estrés o con el uso continuado de ciertos medicamentos, como inhibidores de acidez, antibióticos o analgésicos. Por eso insistió en que no existe una “solución única” y que cada persona puede necesitar un enfoque distinto.
Para evitar errores, la experta recomendó durante su intervención en el programa acudir a un profesional integrativo que pueda estudiar cada caso de forma individual. Subrayó que el autodiagnóstico no ayuda y puede llevar a dietas demasiado restrictivas que no solucionan el problema. Según afirmó, comprender la causa real del malestar es clave para recuperar el equilibrio de la microbiota y mejorar la sensación de bienestar en el día a día.
Cada vez son más las personas que experimentan hinchazón, gases o digestiones pesadas de manera habitual. Aunque a veces pueden deberse a comidas copiosas, cuando se repiten a diario suelen indicar que el cuerpo necesita un cambio de hábitos.