Cómo limpiar la campana extractora para que vuelva a absorber humos como cuando salió de la tienda sin mucho esfuerzo
Mantener la campana extractora limpia de forma regular permite que vuelva a absorber humos casi como el primer día
- El truco casero que necesitas si tu cocina huele raro: así se limpia la campana con cristales de soda
- Sigue a Vanitatis en Google para enterarte de todas las noticias
La campana extractora es uno de los electrodomésticos más utilizados en la cocina y, al mismo tiempo, uno de los que menos atención recibe. Su función es absorber humos, vapores y olores, pero con el uso diario va acumulando grasa en filtros y conductos, lo que reduce notablemente su eficacia. Cuando esto ocurre, muchas personas piensan que ha dejado de funcionar correctamente, cuando en realidad solo necesita una limpieza adecuada para recuperar gran parte de su rendimiento original.
La pérdida de capacidad de absorción se debe principalmente a la saturación de los filtros metálicos, que actúan como primera barrera frente a la grasa en suspensión. Cuando estos filtros están obstruidos, el aire no circula con normalidad y la campana trabaja forzada, generando más ruido y menos resultados. Una limpieza periódica puede mejorar su funcionamiento sin necesidad de reparaciones ni productos especializados.
Para limpiar los filtros sin mucho esfuerzo, basta con retirarlos —normalmente se extraen con un sencillo sistema de anclaje— y sumergirlos en agua muy caliente. Añadir un lavavajillas desengrasante o una mezcla de bicarbonato y vinagre ayuda a disolver la grasa acumulada. Tras dejarlos en remojo durante unos minutos, una pasada suave con un cepillo es suficiente para eliminar los restos antes de aclararlos y dejarlos secar por completo.
En muchos modelos, los filtros pueden introducirse directamente en el lavavajillas, siempre que el fabricante lo permita. Utilizar un programa caliente y evitar mezclar los filtros con otros utensilios mejora el resultado y reduce el tiempo dedicado a la limpieza. Este método resulta especialmente útil cuando la grasa está muy incrustada y se busca una solución rápida y cómoda.
La limpieza exterior de la campana también influye en su mantenimiento y en la higiene general de la cocina. Un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua caliente y unas gotas de detergente es suficiente para eliminar la grasa superficial. En el caso del acero inoxidable, conviene secar después siguiendo la dirección del acabado para evitar marcas y conservar su aspecto original.
En cuanto al interior de la campana, no es necesario desmontar el aparato. Basta con limpiar las zonas visibles con un paño húmedo y un producto desengrasante suave, prestando especial atención a las esquinas donde la grasa suele acumularse con mayor facilidad. Un secado final evitará restos y malos olores.
- El truco casero que necesitas si tu cocina huele raro: así se limpia la campana con cristales de soda
- Sigue a Vanitatis en Google para enterarte de todas las noticias
La campana extractora es uno de los electrodomésticos más utilizados en la cocina y, al mismo tiempo, uno de los que menos atención recibe. Su función es absorber humos, vapores y olores, pero con el uso diario va acumulando grasa en filtros y conductos, lo que reduce notablemente su eficacia. Cuando esto ocurre, muchas personas piensan que ha dejado de funcionar correctamente, cuando en realidad solo necesita una limpieza adecuada para recuperar gran parte de su rendimiento original.