Kelly Wickramasuriya: "Muchos creen, de forma ingenua, que deben dedicar toda su vida a ahorrar para una pensión con la idea de disfrutar después"
La británica cuestiona la idea de dedicar décadas a ahorrar para “disfrutar después” y defiende que la calidad de vida no debería aplazarse
- Ni el norte ni el sur: la mejor ciudad de España para vivir según la IA
- Sigue a Vanitatis en Google para enterarte de todas las noticias
Esperar a la jubilación para “empezar a vivir” en España es una idea que cada vez más jóvenes ponen en duda, sobre todo desde que el teletrabajo y la movilidad han normalizado mudanzas antes impensables. En ese debate se ha colado con fuerza Kelly Wickramasuriya, británica afincada en España y creadora de contenido, que en uno de sus vídeos lanza una crítica directa al plan vital clásico de ahorrar durante décadas para disfrutar al final.
Wickramasuriya sostiene que mucha gente, especialmente en el norte de Europa, mira España como el premio de una vida de trabajo, un destino para retirarse “cuando toque”. Ella lo ve al revés. “La gente que espera jubilarse a los 65 para venir a vivir a España no entiende nada”, afirma, y remata con un argumento que busca sacudir conciencias. “Muchos creen, de forma ingenua, que deben dedicar toda su vida a ahorrar para una pensión con la idea de disfrutar después”. En su opinión, el riesgo es obvio, posponerlo todo hasta una edad en la que la energía, la salud o las ganas ya no son las mismas.
Su mensaje conecta con una conversación más amplia sobre calidad de vida y prioridades. No se trata solo de “venir a España”, sino de cuándo y con qué enfoque. Para ella, la juventud aporta algo que no se recupera más tarde, más capacidad de adaptación, más curiosidad, más facilidad para crear círculo social y profesional, y menos miedo a equivocarse. “Si quieres disfrutar de la vida, hazlo cuando eres joven, hazlo ahora”, insiste, cuestionando la idea de que la vida plena deba quedar para una etapa posterior.
También hay un trasfondo práctico. Quienes defienden dar el paso antes señalan que mudarse joven facilita aprender idiomas, integrarse en el día a día y construir redes, algo clave para trabajar en remoto, emprender o buscar oportunidades laborales. En ciudades como Málaga, Valencia, Madrid o Barcelona, el atractivo se apoya en una mezcla conocida, clima, cultura, gastronomía y sensación de seguridad, además de servicios valorados por los residentes internacionales, como la sanidad pública.
La discusión, sin embargo, no es tan simple como “ahorrar o disfrutar”. Mudarse implica costes, incertidumbre y planificación, y no todo el mundo puede permitirse cambiar de país sin una base económica. Aun así, la reflexión que plantea Wickramasuriya apunta más a un equilibrio que a una renuncia. No vivir solo para la pensión, no convertir el disfrute en una recompensa aplazada, y preguntarse si el proyecto de vida que uno sigue es propio o heredado.
En el fondo, su viralidad dice tanto del personaje como del momento. Cada vez más personas se replantean el guion tradicional y miran el bienestar como una decisión que se construye antes, no como un premio que se cobra al final. España, en ese mapa mental, deja de ser únicamente el retiro soñado y pasa a ser, para muchos, una opción de presente.
- Ni el norte ni el sur: la mejor ciudad de España para vivir según la IA
- Sigue a Vanitatis en Google para enterarte de todas las noticias
Esperar a la jubilación para “empezar a vivir” en España es una idea que cada vez más jóvenes ponen en duda, sobre todo desde que el teletrabajo y la movilidad han normalizado mudanzas antes impensables. En ese debate se ha colado con fuerza Kelly Wickramasuriya, británica afincada en España y creadora de contenido, que en uno de sus vídeos lanza una crítica directa al plan vital clásico de ahorrar durante décadas para disfrutar al final.