Es noticia
Menú
Arthur Brooks, experto en felicidad de Harvard: "Comprar cosas puede ser tentador pero no da la felicidad"
  1. Vida saludable
EL CONSUMO Y LA FELICIDAD

Arthur Brooks, experto en felicidad de Harvard: "Comprar cosas puede ser tentador pero no da la felicidad"

Comprar cosas puede resultar adictivo o reconfortante, pero el experto advierte de que ese alivio suele durar poco y deja detrás la misma sensación de vacío

Foto: El experto en felicidad de Harvard, Arthur Brooks, en una foto de archivo. (REUTERS)
El experto en felicidad de Harvard, Arthur Brooks, en una foto de archivo. (REUTERS)

Arthur Brooks, profesor en Harvard y divulgador sobre ciencia de la felicidad, suele hablar sin tapujos de algo tan actual en nuestra sociedad como es el consumo de bienes materiales como promesa de plenitud y felicidad.

Su planteamiento parte de una idea práctica sobre lo que permite el dinero. En una conversación reciente publicada a través de su cuenta de Instagram (@arthurcbrooks), el experto de Harvard sostiene que: "Sólo hay cinco cosas que puedes hacer con dinero: comprar cosas, comprar experiencias, comprar tiempo, guardarlo o regalarlo".

placeholder El experto de Harvard, Arthur Brooks. (Fuente: Web de Arthur Brooks)
El experto de Harvard, Arthur Brooks. (Fuente: Web de Arthur Brooks)

El experto en felicidad sostiene que "comprar cosas siempre es algo tentador, pero nunca ofrece una felicidad duradera ni verdadera. En cambio, todos las demás cosas sí que pueden darte la felicidad". De este modo, el experto pone el foco en la importancia de compartir experiencias o de invertir esfuerzos en conseguir tiempo.

La clave, según Arthur Brooks, está en que la adquisición material se desgasta rápido por habituación. Comprar cosas activa placer, pero no siempre construye bienestar. El objeto nuevo se normaliza, la emoción baja, y la mente vuelve a buscar otro estímulo parecido, como si la calma dependiera de repetir la misma jugada. Así aparece una rueda que entretiene, pero que rara vez genera felicidad.

Desde ese marco, el consumo deja de ser un simple capricho y se convierte en una estrategia fallida para regular el ánimo. Brooks suele insistir en que el problema no es desear, sino creer que el deseo se calma con “más”, cuando la felicidad suele crecer en direcciones menos visibles y más humanas.

Las cuatro alternativas que sí suman

Según la lista que propone Brooks, el dinero puede usarse mejor si se desplaza del objeto a la experiencia. Gastar en experiencias suele anclar recuerdos y vínculos, especialmente cuando se comparten, porque lo vivido se integra en la identidad y no "se gasta" igual que una compra.

placeholder Arthur Brooks, en una fotografía de sus redes sociales. (Twitter @arthurbrooks)
Arthur Brooks, en una fotografía de sus redes sociales. (Twitter @arthurbrooks)

Otra vía es “comprar” tiempo, es decir, pagar para liberar horas: delegar tareas, reducir fricción diaria y recuperar espacio mental. Ese margen no sirve para hacer más cosas, sino para vivir con menos prisa, dormir mejor y estar con quien importa sin mirar el reloj.

Brooks también incluye dos opciones con efecto menos vistoso, pero más potente: guardarlo y regalarlo. Ahorrar aporta seguridad y reduce angustia futura, mientras que dar refuerza pertenencia y propósito, algo que la compra material no garantiza. La idea final es sencilla: el dinero no es el enemigo, pero su uso sí decide si alimenta el placer fugaz o una vida con más calma y sentido.

Arthur Brooks, profesor en Harvard y divulgador sobre ciencia de la felicidad, suele hablar sin tapujos de algo tan actual en nuestra sociedad como es el consumo de bienes materiales como promesa de plenitud y felicidad.

Felicidad Bienestar Psicología Salud mental
El redactor recomienda