Thich Nhat Hanh, maestro budista: “El verdadero amor es aquel capaz de hacer que sufras menos y que aquellos que te rodean también experimenten menos sufrimiento”
Thich Nhat Hanh, maestro budista: “El verdadero amor es aquel capaz de hacer que sufras menos y que aquellos que te rodean también experimenten menos sufrimiento”
Su definición de amor no promete ausencia de dolor, pero sí ofrece algo más profundo: la posibilidad de vivir con menos sufrimiento y con mayor conexión
Hablar de amor suele implicar emociones intensas, vínculos románticos o promesas de felicidad eterna. Sin embargo, para Thich Nhat Hanh, uno de los maestros budistas más influyentes del siglo XX, el amor auténtico va mucho más allá de las ideas idealizadas que dominan el imaginario colectivo. En sus enseñanzas, el monje vietnamita propone una definición tan sencilla como exigente: el verdadero amor es aquel que reduce el sufrimiento, tanto propio como ajeno.
Otro pilar fundamental es la compasión, entendida como la capacidad de reconocer el sufrimiento y actuar para aliviarlo. Thich Nhat Hanh subraya que la compasión se fortalece con la práctica: cuanto más se cultiva, más natural resulta ejercerla. De este modo, el amor se convierte en una fuerza activa que transforma tanto a quien ama como a quien recibe ese amor.
Thich Nhat Hanh, en una foto de archivo. (EFE)
Uno de los aspectos más relevantes de su mensaje es que el amor al que se refiere no se limita a la relación de pareja. Thich Nhat Hanh habla de un amor inclusivo, que se extiende a todas las personas, a la naturaleza, a la vida misma y, de manera esencial, a uno mismo. Este enfoque no excluye las relaciones sentimentales, sino que las sitúa dentro de un marco más amplio, donde amar implica responsabilidad, atención plena y compromiso con el bienestar común. Aun así, sus enseñanzas resultan especialmente valiosas para quienes buscan mejorar su vida en pareja, ya que proponen una base sólida para construir vínculos más sanos, conscientes y duraderos.
Según Thich Nhat Hanh, el amor auténtico se sostiene sobre cuatro ingredientes esenciales. El primero es el amor o la bondad, entendida como el deseo sincero de cuidar y proteger. El segundo es la alegría, la capacidad de generar bienestar en uno mismo y en los demás. El tercero es la compasión, que permite aliviar el sufrimiento cuando aparece. Y el cuarto es la inclusividad, una actitud abierta que no excluye ni separa, sino que integra.
Hablar de amor suele implicar emociones intensas, vínculos románticos o promesas de felicidad eterna. Sin embargo, para Thich Nhat Hanh, uno de los maestros budistas más influyentes del siglo XX, el amor auténtico va mucho más allá de las ideas idealizadas que dominan el imaginario colectivo. En sus enseñanzas, el monje vietnamita propone una definición tan sencilla como exigente: el verdadero amor es aquel que reduce el sufrimiento, tanto propio como ajeno.