Las bolitas en los jerséis tienen ese don de estropearlo todo. Da igual que el punto sea bonito o que el color te favorezca, el pilling hace que la prenda parezca más vieja de lo que es y, de paso, te quite las ganas de ponértela. Por eso, cada invierno vuelven los mismos remedios y, de vez en cuando, aparece uno nuevo que se hace viral por una razón muy simple: es barato, se encuentra fácil y el “antes y después” convence.
Esta vez el protagonista es un estropajo/esponja de Mercadona que muchas están usando como quita pelusillas improvisado. En el vídeo la autora lo prueba directamente sobre la manga de un jersey con “un montonazo de pelusillas” y la reacción lo dice todo. Tras unas pasadas, compara zonas y sentencia el resultado con sorpresa: “Aquí ya se lo he pasado y no le queda prácticamente ninguna bolita”. Y remata con otra pista importante: “Aquí se quedan todas las pelusillas pegadas”.
Descubre el estropajo de Mercadona que causa furor. (Cortesía)
Las bolitas no son “suciedad” como tal, sino fibras que se apelmazan por el roce. Lo que hace este tipo de esponja o estropajo de limpieza fuerte es arrastrar la pelotilla y desprenderla del punto. Es un gesto parecido al de un quitapelusas manual, pero con una herramienta que mucha gente ya tiene en casa o puede comprar por muy poco.
Aquí es donde conviene ser práctica y nada temeraria. Si te pasas, puedes levantar hilo o dejar marcas.
Prueba primero en una zona discreta (interior del bajo o parte trasera).
Coloca la prenda sobre una superficie plana, bien estirada pero sin forzar.
Pasa la esponja en seco y con presión mínima, mejor en una sola dirección.
Ve poco a poco: varias pasadas suaves siempre mejor que una fuerte.
Si el tejido es delicado (lana fina, mohair, cachemir), mejor no arriesgar y optar por quitapelusas específico.
Al final, el encanto de este truco está en lo mismo que buscan casi todos los vídeos virales de limpieza: un gesto sencillo, un resultado visible y la sensación de que has rescatado una prenda sin drama. Con la precaución justa y el tejido adecuado, puede ser ese apaño rápido que te salva el armario de invierno.
Las bolitas en los jerséis tienen ese don de estropearlo todo. Da igual que el punto sea bonito o que el color te favorezca, el pilling hace que la prenda parezca más vieja de lo que es y, de paso, te quite las ganas de ponértela. Por eso, cada invierno vuelven los mismos remedios y, de vez en cuando, aparece uno nuevo que se hace viral por una razón muy simple: es barato, se encuentra fácil y el “antes y después” convence.