El sobrepensamiento suele aparecer sin avisar: una idea lleva a otra, se repite el mismo escenario mental y cuesta salir de ahí. Ante esa situación, muchas personas intentan distraerse o forzar la mente a “pensar en otra cosa”. Para el escritor y divulgador Borja Vilaseca, esa estrategia no siempre ayuda. Su propuesta va justo en la dirección contraria: no ignorar lo que aparece y darle una salida consciente.
En uno de sus vídeos recientes, Vilaseca sugiere un primer paso sencillo: parar y observar. “Mira esos pensamientos, no les tengas miedo”, explica, invitando a tomar cierta distancia de la narrativa mental. No se trata de creer todo lo que dicen esas ideas, sino de reconocer que están ahí. “Obsérvalos sin identificarte”, señala, como forma de no quedar atrapado en el bucle.
Una de las claves de su planteamiento es no luchar contra el pensamiento negativo. “No luches contra ese bucle”, insiste, porque la resistencia suele intensificarlo. En su lugar, propone acompañar ese momento con la respiración y una actitud de apertura: “Respíralo, míralo cara a cara”.
La herramienta práctica que más destaca es la escritura. “Cuando aparece toda esa neurosis, escríbelo”, aconseja. No como ejercicio literario ni de análisis, sino como descarga. “Coge una hoja y escríbelo. Vomítalo todo”, dice, en referencia a la escritura automática: dejar salir lo que pasa por la cabeza sin filtros ni correcciones.
Vilaseca subraya que esos pensamientos no surgen porque sí. “Si está apareciendo, tiene su función”, afirma, y añade que necesita ser atendido, no reprimido. Para él, escribir es una forma de escuchar lo que ocurre por dentro sin dejar que tome el control.
El objetivo no es eliminar el sobrepensamiento de inmediato, sino reducir su intensidad. “En la medida que le dejas su espacio, pero sin oponerte a él, se irá calmando”, explica. Darle un lugar limitado puede ser suficiente para que la mente deje de girar en círculo.
El sobrepensamiento suele aparecer sin avisar: una idea lleva a otra, se repite el mismo escenario mental y cuesta salir de ahí. Ante esa situación, muchas personas intentan distraerse o forzar la mente a “pensar en otra cosa”. Para el escritor y divulgador Borja Vilaseca, esa estrategia no siempre ayuda. Su propuesta va justo en la dirección contraria: no ignorar lo que aparece y darle una salida consciente.