Ver a un perro mordisqueando hierba en mitad del paseo es una escena tan común como desconcertante para muchos dueños. ¿Es señal de que está enfermo? ¿Tiene algún déficit? El adiestrador canino Alan Peiró ha querido desmontar mitos en un vídeo publicado en Instagram, donde lanza un mensaje tranquilizador: “Muchos perros comen hierba durante los paseos y sus humanos se alarman; pero suele ser un comportamiento natural”.
La clave, subraya Peiró, no está en el hecho puntual de que el perro coma hierba, sino en la frecuencia y en el contexto. El adiestrador recomienda prestar atención si el comportamiento se vuelve compulsivo, si el animal vomita con frecuencia o si aparecen cambios bruscos en su conducta, como apatía, nerviosismo o alteraciones en el apetito. En esos casos, conviene consultar con un profesional para descartar problemas digestivos, estrés o desajustes en la rutina.
La convivencia con dos perros no solo implica gestionar su relación. También cambia la logística diaria (Pexels)
“Solo tienes que preocuparte en el caso de que lo haga compulsivamente”, insiste. Es decir, cuando deja de ser un gesto ocasional y se convierte en un patrón repetitivo acompañado de malestar. Entonces el foco ya no está en la hierba en sí, sino en qué puede estar desencadenando ese comportamiento.
También importa el lugar. Peiró aconseja evitar zonas tratadas con pesticidas o productos químicos, especialmente en parques urbanos donde no siempre se conoce qué sustancias se han utilizado. Si el perro tiene la costumbre de comer hierba, elegir espacios seguros reduce riesgos y aporta tranquilidad al paseo.
Ver a un perro mordisqueando hierba en mitad del paseo es una escena tan común como desconcertante para muchos dueños. ¿Es señal de que está enfermo? ¿Tiene algún déficit? El adiestrador canino Alan Peiró ha querido desmontar mitos en un vídeo publicado en Instagram, donde lanza un mensaje tranquilizador: “Muchos perros comen hierba durante los paseos y sus humanos se alarman; pero suele ser un comportamiento natural”.