Elizabeth Clapés, psicóloga: "¿Por qué crees que las personas mayores ponen tanto la televisión y la radio?"
Encender la televisión o la radio en casa puede convertirse en una forma de llenar el silencio y sentir compañía cuando faltan las conversaciones del día a día
Elizabeth Clapés en uno de sus vídeos compartidos en redes sociales.(Instagram / @esmipsicologa)
Hay gestos cotidianos que pasan desapercibidos hasta que alguien los mira con otra perspectiva. Entrar en casa y encontrar la televisión encendida, dejar la radio sonando de fondo o iniciar conversación con alguien desconocido en la cola del supermercado forman parte de escenas habituales que, en muchos casos, responden a una necesidad emocional más profunda.
La psicóloga y divulgadora Elizabeth Clapés ha abordado esta realidad en un vídeo publicado en Instagram en colaboración con Telefónica, donde explica que muchas personas mayores encienden la televisión o la radio porque “brinda una falsa sensación de compañía y de no soledad”. Según señala, ese sonido constante puede aliviar el silencio del hogar y hacer que el espacio se perciba menos vacío.
En el vídeo, Clapés añade que cuando una persona mayor inicia conversación en la calle o en un comercio, esa interacción puede tener un significado especial. “Quizá esa conversación contigo en la cola del supermercado es la única conversación que ha tenido en el día, en la semana, o vete a saber”, explica, subrayando la importancia que pueden tener estos pequeños intercambios.
La especialista insiste en que la compañía real va mucho más allá del ruido de fondo. Propone gestos sencillos como llamar para contar cómo ha ido el día, quedarse un rato después de comer, compartir tiempo en casa, hacer videollamadas o simplemente acompañar mientras se realizan actividades cotidianas.
El sonido de la televisión o la radio puede aliviar la sensación de soledad en casa. (Freepik)
También advierte sobre la soledad no deseada y su impacto: “La soledad no deseada acaba con la vida de muchísimas personas al año”, señala, insistiendo en que la conexión que facilita la tecnología, junto con la voluntad de mantener el contacto, puede ayudar a combatirla.
Su mensaje concluye con una invitación clara: mantener el vínculo con las personas mayores y no apresurarse cuando alguien intenta entablar conversación, porque detrás de ese gesto puede haber una necesidad profunda de compañía.
Hay gestos cotidianos que pasan desapercibidos hasta que alguien los mira con otra perspectiva. Entrar en casa y encontrar la televisión encendida, dejar la radio sonando de fondo o iniciar conversación con alguien desconocido en la cola del supermercado forman parte de escenas habituales que, en muchos casos, responden a una necesidad emocional más profunda.