Natalia de Santiago, experta en inversión: "Todo lo que necesitas saber sobre las rentas vitalicias"
Convertir los ahorros en una renta mensual garantizada de por vida puede ser una de las fórmulas que ganan interés en la planificación de la jubilación
Natalia de Santiago en uno de sus vídeos de redes sociales. (Instagram / @natdesantiago)
La planificación económica para la jubilación plantea cada vez más preguntas en un contexto de mayor esperanza de vida. Garantizar ingresos estables durante décadas se ha convertido en una de las principales preocupaciones para quienes desean mantener su calidad de vida tras retirarse.
La experta en inversión Natalia de Santiago explica que las rentas vitalicias son un producto de seguros diseñado para transformar un ahorro acumulado en ingresos periódicos garantizados de por vida. El funcionamiento es sencillo: una persona entrega a una aseguradora una cantidad de dinero —procedente, por ejemplo, del ahorro, la venta de un inmueble o el rescate de una inversión— y la entidad se compromete a pagarle una renta fija durante el resto de su vida, independientemente de cuánto tiempo viva.
La experta diferencia este sistema de la llamada renta financiera. En esta última, el dinero procede de un capital propio —como un plan de pensiones— que se va retirando poco a poco. Cuando ese capital se agota, los pagos cesan. En cambio, la renta vitalicia se percibe hasta el fallecimiento, incluso si se supera la esperanza de vida media.
La estabilidad financiera es sinónimo de bienestar y tranquilidad en la madurez. (Freepik)
Este mecanismo es posible porque se trata de un producto asegurador basado en cálculos actuariales. Las entidades trabajan con estadísticas de longevidad que permiten equilibrar los pagos entre asegurados.
Las rentas vitalicias suelen ofrecer una rentabilidad fija vinculada a los tipos de interés del momento en que se contratan, aunque existen modalidades mixtas con una parte variable. La versión más básica garantiza ingresos estables, pero no permite rescatar el capital ni dejar herencia. Otras opciones permiten designar beneficiarios o recuperar parte del dinero, aunque eso reduce la renta mensual.
La planificación económica es clave para la jubilación. (Freepik)
Desde el punto de vista fiscal, su tratamiento depende de la edad a la que se constituyen. Solo tributa un porcentaje de la renta percibida, que disminuye con los años. A partir de los 70, por ejemplo, solo se integra en la base imponible una pequeña parte del ingreso, lo que puede resultar ventajoso. Además, pueden ser útiles para planificar la herencia o garantizar ingresos conjuntos en parejas, ya que existen modalidades que mantienen el pago hasta el fallecimiento del último titular.
Según Natalia de Santiago, estos productos pueden ayudar a reducir la incertidumbre financiera durante la jubilación, al ofrecer ingresos previsibles y facilitar la organización del patrimonio a largo plazo. Eso sí, antes de contratar cualquier producto financiero, conviene informarse bien y valorar las necesidades personales con asesoramiento profesional.
La planificación económica para la jubilación plantea cada vez más preguntas en un contexto de mayor esperanza de vida. Garantizar ingresos estables durante décadas se ha convertido en una de las principales preocupaciones para quienes desean mantener su calidad de vida tras retirarse.