Decir “sí” siempre, ceder para evitar tensión o medir cada gesto para no incomodar son hábitos más comunes de lo que parece. Sobre ese tipo de conductas gira el mensaje que ha compartido la psicóloga Alba Cardalda en un vídeo reciente, en el que explica que tener la necesidad de complacer a los demás constantemente, con el tiempo, puede desgastar.
Poner límites (Pexels)
Según explica, la necesidad de agradar suele tener un origen comprensible. Muchas personas aprenden que “estar en paz con los demás dependía de adaptarte, suavizarte, encajar, ceder siempre”, porque esa estrategia facilita la pertenencia, reduce tensiones y sostiene relaciones. Sin embargo, advierte de que este aprendizaje puede consolidar una creencia poco sana: que para ser querido hay que ajustarse de manera permanente.
En su reflexión, la psicóloga distingue entre la generosidad elegida y la complacencia convertida en norma. “Complacer puede parecer generosidad, pero cuando se convierte en una norma deja de ser una elección libre y pasa a ser un requisito imprescindible”, señala. A su juicio, cuando esto ocurre se pierde margen de decisión: “ya no decides, si no que reaccionas”.
Cardalda sostiene que abandonar esa pauta no tiene por qué deteriorar relaciones valiosas. Al contrario, considera que “no rompe los vínculos sanos” y que puede ayudar a “ordenarlos”, en el sentido de establecer límites más claros y reducir dinámicas de desgaste. En su mensaje, el cambio se entiende como un ejercicio de coherencia personal más que como un gesto de ruptura.
Aprender a poner límites sanos nos ayuda a descubrir qué necesitamos (Pixabay)
E insiste en la idea de la lealtad hacia uno mismo como punto de partida: “Renunciar a complacer al mundo entero es el primer acto de lealtad contigo mismo”. Su enfoque propone revisar hábitos aprendidos, sostener los vínculos desde una posición más firme y evitar que la aprobación externa se convierta en el criterio principal para tomar decisiones.
Decir “sí” siempre, ceder para evitar tensión o medir cada gesto para no incomodar son hábitos más comunes de lo que parece. Sobre ese tipo de conductas gira el mensaje que ha compartido la psicóloga Alba Cardalda en un vídeo reciente, en el que explica que tener la necesidad de complacer a los demás constantemente, con el tiempo, puede desgastar.