Santiago Cid, psicólogo, sobre la ansiedad reactiva: "Responde a un acontecimiento concreto, que muchas veces la mente aún no ha terminado de procesar"
Santiago Cid, psicólogo, sobre la ansiedad reactiva: "Responde a un acontecimiento concreto, que muchas veces la mente aún no ha terminado de procesar"
Para abordar este problema, uno de los tratamientos más utilizados es la terapia cognitivo-conductual
La ansiedad es una de las respuestas emocionales más comunes ante situaciones de presión o incertidumbre. Sin embargo, no todas las formas de ansiedad se manifiestan de la misma manera ni tienen el mismo origen. Según explica el psicólogo Santiago Cid, existe un tipo específico conocido como ansiedad reactiva, que aparece como respuesta directa a un acontecimiento concreto. "Responde a un acontecimiento concreto, que muchas veces la mente aún no ha terminado de procesar", señala el especialista.
A diferencia de otros trastornos de ansiedad que pueden mantenerse en el tiempo sin una causa claramente identificable, la ansiedad reactiva suele estar vinculada a un evento estresante, inesperado o traumático. Puede tratarse de una pérdida, un conflicto importante, un accidente o una experiencia emocional intensa. En muchos casos, la persona es consciente del origen de su malestar, pero le resulta difícil comprender por qué ese episodio sigue influyendo en su estado emocional semanas, meses o incluso años después.
En otras ocasiones, la relación entre el acontecimiento desencadenante y los síntomas no resulta tan evidente. Aunque el suceso haya quedado aparentemente atrás, el cuerpo puede seguir reaccionando a determinados estímulos con señales de alerta como palpitaciones, sensación de amenaza o hipervigilancia. Este tipo de respuestas se debe a que el cerebro aún no ha terminado de procesar o integrar la experiencia vivida.
Los detonantes de la ansiedad reactiva suelen estar relacionados con situaciones que generan una fuerte carga emocional. Entre los más frecuentes se encuentran los eventos traumáticos —como accidentes, agresiones o enfermedades graves—, así como cambios vitales intensos como separaciones, mudanzas o despidos laborales. También pueden influir los conflictos interpersonales en la pareja, en la familia o en el entorno laboral, así como situaciones de estrés prolongado, sobrecarga mental o aislamiento social.
En determinados casos, la ansiedad reactiva puede desencadenar episodios de angustia intensa que afectan al funcionamiento cotidiano de la persona. Cuando estos síntomas se prolongan en el tiempo o interfieren en la vida diaria, resulta fundamental acudir a un profesional de la salud mental para realizar una evaluación adecuada. El diagnóstico suele basarse en un análisis integral que tiene en cuenta la historia personal del paciente, la relación entre los síntomas y los acontecimientos estresantes, y el impacto que estos generan en su vida social, familiar y laboral.
La ansiedad es una de las respuestas emocionales más comunes ante situaciones de presión o incertidumbre. Sin embargo, no todas las formas de ansiedad se manifiestan de la misma manera ni tienen el mismo origen. Según explica el psicólogo Santiago Cid, existe un tipo específico conocido como ansiedad reactiva, que aparece como respuesta directa a un acontecimiento concreto. "Responde a un acontecimiento concreto, que muchas veces la mente aún no ha terminado de procesar", señala el especialista.