El método fue desarrollado por los investigadores japoneses Hiroshi Nose y Shizue Masuki en la Shinshu University. Su propuesta se basa en un entrenamiento por intervalos caminando, que alterna ritmos rápidos y moderados durante un periodo relativamente corto de tiempo. El objetivo es obtener beneficios cardiovasculares similares o incluso superiores a los de una caminata larga, pero en menos tiempo.
A diferencia de caminar a un ritmo constante, este tipo de entrenamiento por intervalos obliga al cuerpo a adaptarse a cambios de intensidad. Esto hace que el sistema cardiovascular trabaje más y que los músculos se activen de forma más eficiente. Según los estudios realizados por los investigadores japoneses, este método puede mejorar la resistencia física, la presión arterial y la capacidad aeróbica.
Caminar ayuda a adelgazar y a tener un buen estado de salud (iStock)
Los estudios también han mostrado que practicar este método de forma regular puede ayudar a mejorar la fuerza de las piernas y la capacidad funcional en la vida diaria. En personas mayores, por ejemplo, puede contribuir a mantener la movilidad y reducir el riesgo de pérdida de masa muscular.