La ansiedad y la depresión suelen presentarse como estados opuestos, pero comparten más elementos de lo que parece. Así lo explica la neurocientífica Ana Ibáñez, quien defiende que ambos fenómenos están relacionados con desequilibrios en la activación del sistema nervioso. En una intervención en El Confidencial TV, la experta subrayó que “no pasa nada por tener momentos donde uno está más ansioso o estresado, si luego puedes volver a tu centro”.
Según Ibáñez, la ansiedad responde a un sistema nervioso hiperactivado. El cerebro funciona a gran velocidad y no logra calmarse, lo que genera esa sensación de alerta constante. La depresión, en cambio, sería el extremo contrario: un estado de hipoactivación en el que falta energía para activar las áreas cerebrales relacionadas con la motivación y las ganas de vivir. En ambos casos, explica, el problema no es la emoción puntual, sino quedarse atrapado en ese extremo sin poder recuperar el equilibrio.
La clave, por tanto, está en la capacidad de autorregulación. La neurocientífica insiste en que experimentar estrés o ansiedad de forma ocasional es algo normal y, en cierto modo, saludable. El riesgo aparece cuando el organismo pierde la habilidad de volver a su estado base. “No pasa nada por tener momentos donde uno está más ansioso o más estresado si luego puedes volver al centro”, recalca, poniendo el foco en la flexibilidad emocional.
Pero no solo se trata de aprender a tolerar la activación excesiva. La experta también señala la importancia de saber aumentarla cuando la energía es baja. En este sentido, propone estrategias sencillas como escuchar música asociada a momentos positivos y bailar. Este tipo de estímulos, asegura, puede modificar las frecuencias cerebrales y elevar el nivel de energía de forma casi inmediata.
La ansiedad y la depresión suelen presentarse como estados opuestos, pero comparten más elementos de lo que parece. Así lo explica la neurocientífica Ana Ibáñez, quien defiende que ambos fenómenos están relacionados con desequilibrios en la activación del sistema nervioso. En una intervención en El Confidencial TV, la experta subrayó que “no pasa nada por tener momentos donde uno está más ansioso o estresado, si luego puedes volver a tu centro”.