Arthur Schopenhauer filósofo: "El hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere"
Una de las reflexiones más conocidas del filósofo alemán sigue planteando una pregunta incómoda sobre la voluntad, el deseo y los límites reales de la libertad humana
Estatua del filósofo Arthur Schopenhauer del artista Friedrich Schierholz en Frankfurt (Fuente: iStock)
La frase de Arthur Schopenhauer condensa una de las ideas más incómodas de su pensamiento: no siempre somos tan libres como creemos. El filósofo alemán abordó esta cuestión en su reflexión sobre la voluntad y los límites reales de la libertad humana.
Cuando afirma que el hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere, no está jugando con las palabras. Lo que plantea es que una persona puede actuar según su voluntad, pero no elegir desde cero los deseos que la mueven ni el impulso que los activa.
Una reflexión sobre los límites de la libertad humana. (Freepik)
Esa idea aparece vinculada a 'On the Freedom of the Will', ensayo con el que Schopenhauer discutió la posibilidad del libre albedrío. Su posición fue clara: nuestras acciones no nacen de una libertad absoluta, sino de motivos, carácter y necesidad, tres elementos centrales en su forma de entender la conducta humana.
Dicho de una forma más sencilla, uno puede decidir levantarse, marcharse o quedarse, pero no controla del todo por qué desea una cosa y no otra. Ahí está, precisamente, la parte más incómoda de su pensamiento y también la que sigue resultando tan actual en cualquier reflexión sobre la libertad.
La voluntad y los límites de la libertad, en una de las ideas centrales de Schopenhauer. (Freepik)
Schopenhauer, uno de los filósofos alemanes más influyentes del siglo XIX, convirtió la voluntad en el centro de buena parte de su obra. Desde ahí cuestionó una idea todavía muy extendida: la de que basta con querer algo para ser completamente dueño de uno mismo o para pensar que todo depende solo de la decisión individual.
Por eso su frase sigue circulando con tanta fuerza. No porque ofrezca una respuesta cómoda, sino porque obliga a mirar de frente hasta qué punto nuestros deseos también nos condicionan. Y ahí es donde su pensamiento conserva intacta buena parte de su vigencia, incluso fuera del ámbito estrictamente filosófico.
La frase de Arthur Schopenhauer condensa una de las ideas más incómodas de su pensamiento: no siempre somos tan libres como creemos. El filósofo alemán abordó esta cuestión en su reflexión sobre la voluntad y los límites reales de la libertad humana.