Sergio Frutos, entrenador personal: "Si quieres un desayuno alto en proteínas, tienes que probar este muesli"
Frente a los mueslis ultraprocesados cargados de azúcar, el entrenador personal Sergio Frutos propone una alternativa casera, rica en proteínas y fibra, que promete ser igual de saludable que apetecible
El entrenador explicando como hacer la receta (Cortesía)
Encontrar un desayuno saciante, rico y con un buen perfil nutricional no siempre es tan sencillo como parece. Muchos de los productos que llenan los lineales del supermercado, especialmente en el terreno de los cereales, las granolas o los mueslis, arrastran una fama saludable que no siempre se corresponde con su composición real. Azúcares añadidos, ingredientes poco interesantes y mezclas pesadas de digerir suelen esconderse tras envases atractivos y promesas de bienestar.
Frente a esa realidad, cada vez son más los expertos en entrenamiento y nutrición que apuestan por versiones caseras, sencillas y más equilibradas. Es el caso del entrenador personal Sergio Frutos, que ha compartido una receta pensada para quienes buscan “un desayuno alto en proteínas” sin renunciar al sabor ni a la textura. Su propuesta gira en torno a un muesli casero que, según destaca, no lleva azúcar, aporta mucha fibra y puede alcanzar “40 gramos de proteína”.
La receta parte de una combinación de ingredientes muy concreta. En un bol, Frutos mezcla soja texturizada triturada, copos de avena —en su versión, de chocolate con nueces—, cacahuete en polvo desgrasado o crema de cacahuete, eritritol, cacao puro y un pequeño chorro de clara de huevo. Todo ello se remueve hasta formar una especie de masa seca y uniforme que después se extiende sobre una bandeja de horno.
El siguiente paso es clave para conseguir uno de los aspectos que más valora del resultado final: el crujiente. Esa mezcla se hornea durante unos diez minutos para que compacte bien y adquiera una textura más sólida. Después llega, en palabras del propio entrenador, “el paso más importante”: escoger bien el chocolate. Su consejo es claro: cuanto más alto sea el porcentaje de cacao, mejor. Una vez fuera del horno, se ralla por encima el chocolate, se deja enfriar y se mezcla con yogur.
Más allá de la receta, el mensaje de fondo apunta a una crítica habitual hacia muchos productos comercializados como saludables. Frutos sostiene que “muchos mueslis y granolas de supermercado nutricionalmente son muy malos” y añade que algunos resultan incluso pesados a nivel digestivo. Por eso presenta esta elaboración como una alternativa más interesante, tanto por su aporte proteico como por su contenido en fibra y por la ausencia de azúcares añadidos.
Otro de los puntos fuertes de esta propuesta está en su versatilidad. El entrenador recomienda combinar este muesli con yogur griego y fruta, una mezcla que puede funcionar especialmente bien para quienes necesitan un desayuno completo, con capacidad saciante y fácil de preparar con antelación. Además, la presencia de cacao y cacahuete refuerza el sabor y lo aleja de la idea de desayuno funcional pero aburrido.
bowl of muesli and fruit
La textura también juega un papel importante. Frutos insiste en que una de las grandes virtudes de esta receta es su acabado “súper crujiente”, un detalle que marca la diferencia frente a otras mezclas caseras que terminan quedándose blandas o poco apetecibles. Ese punto, unido al chocolate rallado al final, convierte el plato en una opción que busca ser saludable sin perder atractivo.
Cuidar la alimentación diaria desde gestos concretos y recetas simples, sin necesidad de recurrir a productos ultraprocesados disfrazados de saludables. En este caso, la propuesta de Sergio Frutos pone el foco en un desayuno más equilibrado, con ingredientes reconocibles y orientado a quienes quieren empezar el día con energía, proteína y un sabor mucho más apetecible de lo habitual.
Encontrar un desayuno saciante, rico y con un buen perfil nutricional no siempre es tan sencillo como parece. Muchos de los productos que llenan los lineales del supermercado, especialmente en el terreno de los cereales, las granolas o los mueslis, arrastran una fama saludable que no siempre se corresponde con su composición real. Azúcares añadidos, ingredientes poco interesantes y mezclas pesadas de digerir suelen esconderse tras envases atractivos y promesas de bienestar.