Este viernes, Felipe VI no quiso perderse una de las citas más importantes de la selección española. El monatca viajó hasta Guadalajara, en México, para presenciar desde el palco el encuentro frente a Uruguay. El soberano acudió invitado por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Desde su llegada al estadio fue recibido por distintas autoridades y vivió con atención una victoria que permitió a España cerrar la fase de grupos como primera de grupo del Mundial. El próximo partido será el 2 de julio, pero aún está por definir con quien medirá fuerzas en dieciseisavos.
Tras el pitido final, Felipe VI quiso compartir la alegría del equipo de primera mano. El monarca bajó al vestuario de la selección para felicitar personalmente a los jugadores y al cuerpo técnico. Allí saludó uno a uno a los futbolistas, intercambió abrazos y palabras de ánimo con Luis de la Fuente y posó para la tradicional fotografía junto a la plantilla que, como era de esperar, se viralizó en las redes sociales —en pocos minutos, consiguió decenas de miles de 'likes' y cientos de comentarios— . Además, como se puede ver en las imágenes, todo acaeció en un ambiente distendido y de celebración.
El rey Felipe VI saludando a los aficionados de la selección española. (Gtres)
Felipe VI apoyando a la selección española desde la grada. (Gtres)
Cabe apuntar que no es la primera vez que la presencia de Felipe VI coincide con una alegría para el fútbol español. De hecho, el monarca se ha convertido en un auténtico talismán para la selección. Desde que comenzó a acompañar a La Roja en las grandes competiciones, España no conoce la derrota cuando él está presente en la grada. Ya ocurrió cuando se alzaron con la victoria de la Eurocopa de 2024 y la historia ha vuelto a repetirse en Guadalajara. Un dato que no pasa desapercibido entre los aficionados y que alimenta la idea de que la presencia del monarca trae suerte en las grandes noches del equipo.
El monarca posando junto a los jugadores de la selección tras su victoria. (Gtres)
Felipe VI felicitando a los jugadores en el vestuario. (Gtres)
Antes de convertirse en el primer aficionado de La Roja, Felipe VI cumplió con su agenda institucional en Ciudad de México. El monarca fue recibido con honores por Claudia Sheinbaum en el Palacio Nacional, en una visita significativa por tratarse de la primera que mantiene un jefe de Estado español con el nuevo Gobierno mexicano. El monarca viajó acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Los reunión tenía como objeto principal reforzar la relación bilateral y abrir una nueva etapa de entendimiento entre dos países unidos por profundos lazos históricos, culturales y económicos.
La visita también dejó algunas de las imágenes más comentadas de la jornada. Felipe VI y Claudia Sheinbaum recorrieron varias estancias del Palacio Nacional y se detuvieron ante los murales de Diego Rivera, uno de los grandes emblemas culturales de México, antes de posar juntos ante los medios. Tras esa cita institucional, el soberano puso rumbo a Guadalajara para asistir al partido de la selección española. Y lo hizo con un traje azul marino, camisa blanca y una corbata roja que no pasó desapercibida y que muchos interpretaron como un guiño a La Roja en una noche clave para el combinado nacional.
Este viernes, Felipe VI no quiso perderse una de las citas más importantes de la selección española. El monatca viajó hasta Guadalajara, en México, para presenciar desde el palco el encuentro frente a Uruguay. El soberano acudió invitado por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Desde su llegada al estadio fue recibido por distintas autoridades y vivió con atención una victoria que permitió a España cerrar la fase de grupos como primera de grupo del Mundial. El próximo partido será el 2 de julio, pero aún está por definir con quien medirá fuerzas en dieciseisavos.