Hay cocinas que no necesitan una obra completa, sino una forma distinta de aprovechar lo que ya tienen. Cuando faltan metros, cada pared, cada hueco libre y cada armario mal aprovechado puede marcar la diferencia entre una cocina incómoda y otra mucho más práctica para el día a día.
Ikea cuenta con varias soluciones pensadas precisamente para ganar superficie de apoyo y almacenamiento sin cambiar muebles ni hacer grandes intervenciones. Una de las más útiles es Norberg, una mesa plegable de pared que, cuando no se utiliza, queda recogida y puede funcionar como una pequeña balda. Es una opción interesante para cocinas estrechas donde no cabe una mesa fija, pero sí hace falta un punto de desayuno o una superficie auxiliar.
La mesa plegable Norberg de Ikea permite ganar superficie sin ocupar espacio fijo en la cocina. (Cortesía / Ikea)
Para liberar encimera, la serie Kungsfors ofrece dos alternativas muy claras. El riel con baldas de rejilla permite llevar parte del almacenaje a la pared y dejar a mano utensilios, botes o piezas de uso diario. La balda de acero inoxidable, por su parte, aporta ese aire de cocina profesional y sirve para despejar zonas de trabajo sin llenar la encimera de objetos.
Otra solución sencilla es Vesken, un carrito estrecho con ruedas que puede encajar en huecos pequeños y desplazarse según haga falta. Aunque Ikea lo presenta dentro de la zona de baño, sus medidas y estructura lo convierten también en un recurso práctico para guardar productos de limpieza, bayetas o pequeños básicos de cocina en espacios donde un mueble convencional no entra.
El carrito Vesken de Ikea permite aprovechar huecos estrechos para ganar almacenaje en la cocina. (Cortesía / Ikea)
Más completa es Resarö, una mesa abatible móvil con almacenaje que funciona como superficie auxiliar, pequeña mesa para comer o apoyo para preparar alimentos. Sus alas plegables permiten ajustar el espacio según el momento, y las baldas inferiores ayudan a tener a mano piezas de vajilla, bandejas o libros de cocina sin sumar otro mueble cerrado.
La selección se completa con Utrusta, un organizador extraíble para colocar bajo el fregadero. Es uno de esos accesorios que no se ven, pero cambian el uso diario de la cocina: permite ordenar productos de limpieza, aprovechar una zona complicada y acceder mejor a lo que suele quedar escondido al fondo del armario.
El organizador Utrusta de Ikea ayuda a aprovechar mejor el espacio bajo el fregadero. (Cortesía / Ikea)
La idea no es llenar la cocina de muebles, sino escoger piezas que trabajen bien en los puntos más conflictivos: la pared, el bajo fregadero, los huecos estrechos y las zonas donde falta superficie de apoyo. Ahí es donde estas seis soluciones pueden ayudar a que la cocina parezca más despejada, más ordenada y bastante más cómoda sin necesidad de obras.
Hay cocinas que no necesitan una obra completa, sino una forma distinta de aprovechar lo que ya tienen. Cuando faltan metros, cada pared, cada hueco libre y cada armario mal aprovechado puede marcar la diferencia entre una cocina incómoda y otra mucho más práctica para el día a día.