La Met Gala que sí cumplió con el 'dress code' en 3 claves: obras de arte, cuerpos esculpidos y la irrupción de Zara en la alfombra roja
Con el código de vestimenta 'Fashion is art' como pauta, algo fácil de decir, difícil de ejecutar, el grueso de las invitadas pasaron la prueba con nota y la 'red carpet' del Museo Metropolitana de Nueva York volvió a ser el epicentro de la moda
Kendall Jenner con un look de Zac Posen inspirado en la 'Victoria Alada de Samotracia'. (Getty Images)
"Amo el arte y amo la moda. La combinación es perfecta", declaró la modelo Heidi Klum durante la Met Gala. Precisamente la alemana, convertida en una escultura viviente gracias a una asombrosa reinterpretación de 'La Vestal velada' de Raffaele Monti, fue una de los protagonistas de la cita.
Recapitulemos. Como es tradición, el primer lunes del mes de mayo, el Museo Metropolitano de Nueva York volvió a desplegar su alfombra roja. Este 2026, Anna Wintour y su equipo impusieron un 'dress code' que exploraba la relación de la moda con el arte: 'Fashion is art'. El reto de llevarlo a la práctica, algo fácil de decir, difícil de ejecutar, presuponía que las invitadas iban a desfilar con creaciones exclusivas que fusionasen ambas disciplinas. Si en ediciones anteriores el código de vestimenta nos dejó atuendos esperpénticos y diseños sin mucho sentido, en esta ocasión, la Met Gala cumplió y con creces. Después de algo más de 24 horas y todavía resacosas de todo lo visto en la 'red carpet' más importante del mundo de la moda, desgranamos lo sucedido en tres claves: obras de arte, cuerpos esculpidos y la irrupción de Zara.
De eso consistía la gala, de fusionar la moda y el arte. Un 'dress code' que permitía una grandísima cantidad de interpretaciones: desde homenajear disciplinas artísticas como la escultura, hacer guiños al cuerpo y al paso del tiempo, y el modus más extendido, referenciar a obras artísticas concretas. En las pinacotecas estaba la inspiración. Zoë Kravitz emulando el retrato de la Duquesa de Alba de Goya con un diseño de Saint Laurent, Emma Chamberlin de Mugler desfilando con 'La noche estrellada' de Van Gogh, Hunter Schafer convertida en Mäda Primavesi de Klimt gracias a Prada, o Gracie Abrams de Chanel deslumbrando como Adele Bloch-Bauer I también de Gustav Klimt.
No solo se trataba de las prendas, piezas creadas en exclusiva para la ocasión por las firmas que hoy mandan en la industria, las puestas en escena contribuyeron mucho a la foto 'finish' en esta Met Gala. Solo así se entendió que la cantante Madonna llegase a la 'red carpet' acompañada de siete modelos. Una performance que emulaba 'La tentación de San Antonio' de Leonora Carrington.
Madonna recreando 'La tentación de San Antonio' de Leonora Carrington. (EFE/ Octavio Guzmán)
El diseño, a cargo de Anthony Vaccarello, buscaba encarnar la obra pictórica de 1945. Aunque, tal y como apuntan los expertos, 'La tentación de San Antonio' es un tema recurrente en la historia del arte y la literatura, un tema que aborda las pruebas sobrenaturales que enfrentó San Antonio Abad en el desierto egipcio, la versión a cargo de Carrington exploraba un imaginario surreal. Un cuadro pintado por una mujer y una reina del pop como estrella en la Met Gala.
Otro ejemplo de como los diseñadores lograron que el arte cobrase vida es el atuendo que Zac Posen ideó para Kendall Jenner inspirado en la 'Victoria Alada de Samotracia'. De autor desconocido, la escultura viajó de la escalinata del Museo Louvre de París a la del Museo Metropolitano de Nueva York.
Kendall Jenner con un look de Zac Posen inspirado en la 'Victoria Alada de Samotracia'. (Getty Images)
Aunque la modelo y el diseñador nunca habían trabajado juntos, la admiración mutua y una ejecución brillante, obraron uno de los mejores outfits vistos en 2026. Mezcla de sensualidad, arte clásico y construcción escultórica, con una estética etérea, partía de una idea muy conceptual: transformar una simple camiseta blanca en una pieza de alta costura. Conseguido.
Cuerpos esculpidos
Kim Kardashian. (REUTERS/ Daniel Cole)
Kendall Jenner nos lleva a otra de las claves de la noche, los cuerpos esculpidos. Teniendo presente el 'dress code', esculpir la silueta era otra de las técnicas previsibles (y más vistas) en la Met Gala. Estas piezas dejaron de ser simples prendas para moldear la silueta y pasaron a funcionar como auténticas esculturas portátiles: orsés rígidos, estructuras anatómicas y materiales innovadores para redefinir el cuerpo, a veces replicando detalles hiperrealistas como la piel o los músculos.
Kim Kardashian mostró cómo la tecnología se puede poner al servicio de la moda y del arte. Para su atuendo, recrear un look que lució hace décadas Kate Moss, recurrió al artista pop británico Allen Jones, creador del corsé de fibra de vidrio en color mandarina y del atuendo original, y a Whitaker Malem, diseñador de la falda de cuero.
Hailey Bieber. (EFE/ SARAH YENESEL)
La modelo Hailey Bieber viajó al pasado para rescatar su vestido: un modelo vintage de Saint Laurent que combinaba una coraza dorada con una falda vaporosa en azul Klein.
Más allá de la estética, esta tendencia reflejó una visión más conceptual del cuerpo humano. Inspirados en la escultura clásica, el arte renacentista y el 'body art' contemporáneo, muchos looks buscaban transformar el cuerpo en una obra de museo, no solo embellecerlo. Así, el corsé se convirtió en una herramienta para cuestionar y reinterpretar la identidad corporal en una era marcada por la tecnología y la cultura visual. En lugar de limitarse a estilizar, estas prendas exageran, reconstruyen y convierten el cuerpo en un medio de expresión artística, consolidando una moda que no solo viste, sino que también plantea ideas. Y al final éste era uno de los objetivos de la Met Gala.
Zara en la alfombra roja
Bad Bunny vestido de Zara. (EFE/ SARAH YENESEL)
A la altura de las marcas de lujo, Zara, el buque insignia de Inditex y de la moda nacional, irrumpió por primera vez en la alfombra roja. Un debut que vimos por partida triple: en el cantante Bad Bunny, la intérprete Stevie Nicks y la sorpresa de la noche, en Marta Ortega.
Segunda ocasión pública de calado y peso en la que el puertorriqueño vistió de Zara. La primera vez, para su histórica actuación de la Super Bowl, y de nuevo, para asistir a la Met Gala con un look que reivindicaba el paso del tiempo como belleza. Su elección coloca a la marca de Inditex en el mismo escenario simbólico que la alta costura, difuminando las fronteras entre lo aspiracional y lo cotidiano, y subrayando cómo las celebridades pueden redefinir el valor cultural de una prenda más allá de su precio.
Marta Ortega y Carlos Torretta. (Getty Images)
Marta Ortega, siempre impecable y discreta, optó por ser fiel a su estilo y debutar en la Met Gala haciendo lo que mejor hace: defender la marca España con Zara. La presidenta no ejecutiva de Inditex lució un diseño de John Galliano ideado en exclusiva para ella. Conformado por un vestido de seda azul real ultramarino, cortado al bies, y una capa de noche de gasa de seda a juego, el look es el preludio de lo que nos espera en unos meses cuando la colección de Galliano para Zara llegue a las tiendas.
Entre referencias pictóricas, construcciones escultóricas y decisiones que amplían los límites de lo vestible, la Met Gala de 2026 ha confirmado que la moda ya no se entiende solo como tendencia o lujo, sino como un espacio de cruce con el arte donde las prendas actúan como narrativas visuales.
"Amo el arte y amo la moda. La combinación es perfecta", declaró la modelo Heidi Klum durante la Met Gala. Precisamente la alemana, convertida en una escultura viviente gracias a una asombrosa reinterpretación de 'La Vestal velada' de Raffaele Monti, fue una de los protagonistas de la cita.