El Chascarrillo
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Amaya Arzuaga se 'cose' su vestido nupcial
En vez de tomarse unas semanas de asueto tras su desfile en la pasarela Cibeles, Amaya Arzuega no sólo no va a descansar, sino que se
En vez de tomarse unas semanas de asueto tras su desfile en la pasarela Cibeles, Amaya Arzuega no sólo no va a descansar, sino que se mete en otro lío, aunque éste sea de carácter personal, amoroso y para toda la vida.
La diseñadora burgalesa, que presenta su colección primavera-verano el sábado por la tarde, abrirá la temporada de otoño con su gran 'Boda Textil', a la que acudirán colegas de profesión y sus musas. Hasta ahora ha conseguido que no haya ninguna filtración en todo lo que concierne al vestido nupcial, diseñado por ella. Un secreto que abarca los complementos, el número de invitados y las caras conocidas que estarán con ella el día de su boda.
El lugar elegido -o marco incomparable, que dirían los cursis, aunque en este caso lo es- será la finca familiar 'La Planta, en la Ribera del Duero (Valladolid). En ese campo se sitúa la casona que edificó el abuelo Florentino, a la vera de una encina milenaria, a la que hay que abrazar para tener suerte, y donde se han casado algunos de los descendientes Arzuaga, y también los que no lo son, porque es una de las ofertas pintorescas de las bodegas. Respecto al vestido, no es la primera diseñadora que lleva el traje de boda cosido con sus propias manitas; antes lo hicieron Victorio&Lucchino.
En vez de tomarse unas semanas de asueto tras su desfile en la pasarela Cibeles, Amaya Arzuega no sólo no va a descansar, sino que se mete en otro lío, aunque éste sea de carácter personal, amoroso y para toda la vida.