La alegría mediática desbordada, una vez superado el nivel psicológico de los 20.000 puntos por parte del Dow Jones, resulta que queda en eso, en unos titulares
Si los inversores agradecieron la etapa Obama, donde el Dow pasó de los 7.900 a los 19.700, el salvador Trump será recordado por inyectar el oxígeno necesario para saltar los 20.000 puntos
Siempre he pensado que los mercados son una extensión de la propia vida. Por ello los sentimientos dominan, para mal, muchas de nuestras decisiones de inversión
Entender que no existen reglas mágicas de inversión, sino sucesos de probabilidad más o menos favorables, es lo que determinaré el éxito de la operativa en los mercados
La manipulación por parte de los bancos centrales han provocado que la expansión económica haya tenido un impacto brutal en el precio de esos activos y en la riqueza de los más adinerados
Muchos modelos financieros asumen distribuciones normales. Es decir, los valores de la muestra se distribuirán de la misma forma por debajo y por encima de la media
En 2016 hemos visto desde volatilidad con momentos de pánico, hasta rotación por el camino de sectores defensivos a cíclicos. Extraña paz la que se vive ahora en los mercados
Da igual que los fundamentales te indiquen una cosa y que los datos macro te den una visión clara y determinada. Hacer market timing es imposible y llevas todas las de perder
El impacto de los diversos factores políticos en la rentabilidad y volatilidad es innegable y tanto los potenciales inversores como los gobiernos deben tener presente ese riesgo
Los mercados ignoran el riesgo político actual. No creo que sea el momento para cambiar de visión para afrontar un cambio de circunstancias que, pese a que quiera ignorarlas, están sucediendo ya
No podemos determinar esa tolerancia al riesgo sin fijar cuál es nuestro horizonte de inversión, pues es de vital importancia para intentar conseguir los objetivos que se marquen