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El gran efecto trampantojo de Charlène de Mónaco: el mono satinado que camufló como vestido de gala
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EN UN ACTO DEL GRAN PREMIO DE FÓRMULA 1

El gran efecto trampantojo de Charlène de Mónaco: el mono satinado que camufló como vestido de gala

Los príncipes Alberto II y Charlène ejercieron de anfitriones en la recepción del 83º Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco junto a Max Verstappen y Kelly Piquet en el Museo Oceanográfico

Foto:  Alberto y Charlène de Mónaco junto a Max Verstappen y su pareja, Kelly Piquet. (Palais Mónaco)
Alberto y Charlène de Mónaco junto a Max Verstappen y su pareja, Kelly Piquet. (Palais Mónaco)

El Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco se disputa sobre el asfalto del circuito urbano más famoso del mundo y también en los salones de sus citas sociales más exclusivas. Con motivo de la recepción oficial del 83º Gran Premio de F1, organizada en el marco incomparable del Museo Oceanográfico, Alberto II y Charlène de Mónaco ejercieron de anfitriones de honor en una velada que reunió al deporte y a la alta sociedad monegasca.

Entre los invitados más destacados de la noche se encontraban el piloto de carreras Max Verstappen y su pareja, Kelly Piquet, quienes posaron junto a la pareja en una estampa de máxima elegancia. Sin embargo, en el terreno estilístico, la gran protagonista de la noche volvió a ser la Charlène gracias a una lección de estilo basada en la ilusión óptica.

Para esta cita nocturna, la princesa deslumbró con un diseño de un vibrante color verde esmeralda y acabado satinado que, a primera vista, parecía un sofisticado y fluido vestido de noche de corte columna. Sin embargo, el look escondía un efecto trampantojo: se trataba en realidad de un mono de pata ancha.

La caída del tejido satinado de la pieza, sumada a un estudiado drapeado cruzado en la zona del torso y el escote, camuflaba de forma brillante la silueta de los pantalones cuando la consorte permanecía estática, logrando la sofisticación de un vestido largo pero con la comodidad imbatible de un mono.

Para completar esta sofisticada apuesta, la princesa optó por recoger su melena rubia en un falso bob de ondas clásicas, cediendo todo el protagonismo a unos llamativos pendientes de diamantes y esmeraldas. A su lado, el príncipe Alberto II apostó por n traje de chaqueta clásico en azul tinta con corbata oscura, mientras que Kelly Piquet rivalizó en estilo luciendo un vestido midi plisado en color marrón chocolate con escote halter

El Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco se disputa sobre el asfalto del circuito urbano más famoso del mundo y también en los salones de sus citas sociales más exclusivas. Con motivo de la recepción oficial del 83º Gran Premio de F1, organizada en el marco incomparable del Museo Oceanográfico, Alberto II y Charlène de Mónaco ejercieron de anfitriones de honor en una velada que reunió al deporte y a la alta sociedad monegasca.

Charlène de Mónaco
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