Durante años, las zapatillas han crecido en volumen, suela y presencia. De las deportivas robustas a los modelos de aire retro, el calzado cómodo ha ocupado mucho espacio en el armario diario. Ahora, en paralelo, avanza una corriente casi contraria: zapatillas más planas, flexibles y de líneas mucho más limpias.
Zara ha incorporado a su oferta una sección específica de zapatos barefoot para mujer, con varios modelos de zapatillas por debajo de 50 euros. Según figura en la firma, los precios van de 29,95 a 45,95 euros y aparecen en tonos como marrón arena, blanco crudo o marrón.
Detalle de las zapatillas barefoot con acabado minimalista. (Cortesía / Zara)
El término barefoot suele asociarse a un tipo de calzado que busca una sensación más cercana a caminar descalzo, aunque conviene tratarlo con prudencia. No todos los pies necesitan lo mismo y cualquier cambio de calzado, especialmente si se viene de modelos con más estructura o amortiguación, puede requerir adaptación.
En el caso de Zara, la lectura es sobre todo estética. Son zapatillas bajas, de suela fina, con una imagen discreta y sin el volumen de otros modelos urbanos. Algunas aparecen en serraje, otras en piel combinada o con acabados sencillos que encajan con vaqueros rectos, pantalones fluidos o vestidos básicos.
Zapatillas barefoot de Zara con diseño plano y suela fina. (Cortesía / Zara)
Esa sobriedad explica parte de su atractivo. No buscan ser la pieza protagonista del look, sino acompañar prendas sencillas sin añadir peso visual. En una temporada donde conviven sandalias planas, bailarinas y zapatillas ligeras, este tipo de diseño encaja con una forma de vestir más relajada.
La llegada del barefoot a Zara confirma que esta estética ya no pertenece solo al ámbito técnico. También ha entrado en el terreno de la moda diaria, aunque siempre conviene recordar que una cosa es la tendencia y otra, la elección más adecuada para cada pie y cada forma de pisar.
Durante años, las zapatillas han crecido en volumen, suela y presencia. De las deportivas robustas a los modelos de aire retro, el calzado cómodo ha ocupado mucho espacio en el armario diario. Ahora, en paralelo, avanza una corriente casi contraria: zapatillas más planas, flexibles y de líneas mucho más limpias.