Eugenia Martínez de Irujo conquista El Rocío con tres looks entre lo bohemio y lo flamenco con flores y volantes
La hija de la duquesa de Alba apostó por diseños de Marta Ovelar, Rocío Peralta y Lourdes Montes durante un fin de semana en el que también coincidió con Victoria Federica, su hija, Tana Rivera, o Vicky Martín Berrocal
Eugenia Martínez de Irujo, en El Rocío 2026. (Instagram)
Cada año, El Rocío se llena de peregrinos que buscan en el camino su versión más mística. Pero también, sin pretenderlo, es un desfile de famosos donde la tradición andaluza encuentra su camino más puro entre polvo, flores y volantes. Eugenia Martínez de Irujo no falta a ninguna edición y es el ejemplo perfecto de cómo dominar el equilibrio entre lo artesanal y la personalidad de cada uno. En su caso, su estilo bohemio.
La hija de la duquesa de Alba ha vuelto a dejar claro este fin de semana durante la romería que no entiende la moda flamenca desde la rigidez, sino desde una forma muy personal de reinterpretar el sur. Sus tres estilismos de estos días han seguido precisamente esa línea: piezas cómodas, referencias vintage, marcas pequeñas y un punto despreocupado que lleva décadas convirtiéndola en una de las aristócratas españolas con más personalidad estética.
Uno de los looks ha estado formado por una blusa blanca de Marta Ovelar combinada con una falda de Antik Batik, firma con la que ha colaborado recientemente. La pieza, el modelo Nina de la firma francesa fundada por Gabriella Cortese, resume bastante bien el universo visual que Eugenia lleva años construyendo: estética boho, mezcla cromática y aire artesano.
Eugenia Martínez de Irujo con piezas de Marta Ovelar y Antik Batik. (Instagram)
La falda larga de popelina de algodón, rematada con cintas de encaje y bloques de color en tonos rosas y fucsias, aportaba movimiento y ligereza a un estilismo pensado para caminar por las arenas. Lo completó con zapatillas deportivas blancas, riñonera de cuero y una gran flor en el pelo, rebajando cualquier exceso folclórico y llevándolo a su terreno más informal y relajado.
Eugenia Martínez de Irujo con un traje de Rocío Peralta. (Instagram)
Muy distinta fue la propuesta elegida para el segundo día de la romería, donde apostó por un diseño firmado por Rocío Peralta. En este caso abrazó una silueta mucho más flamenca, con un vestido estampado de volantes en diferentes capas y cuerpo ajustado que evocaba la tradición rociera más clásica. Aun así, volvió a introducir pequeños gestos que rompían la rigidez habitual: coleta baja desenfadada, escote trasero y una flor rosa colocada de manera aparentemente improvisada.
El tercer estilismo llevaba la firma de MiAbril, la marca de Lourdes Montes y Rocío Terry que se ha convertido en una de las favoritas del universo sevillano. Eligió un vestido verde estampado con detalles en contraste morado y blanco que encajaba perfectamente con el ambiente festivo de la aldea.
Eugenia Martínez de Irujo con un traje de Lourdes Montes. (Instagram)
El diseño, de manga corta abullonada y volantes en el bajo, tenía un aire algo más pulido y femenino, aunque ella volvió a suavizarlo con accesorios sencillos y una actitud completamente natural. La riñonera de cuero, repetida también en otros looks, volvió a funcionar como hilo conductor de ese Rocío práctico y auténtico que ella reivindica desde hace años.
Durante este fin de semana también se ha visto en El Rocío a otros rostros conocidos como su hija, Tana Rivera, Victoria Federica, Francisco Rivera junto a Lourdes Montes, Alba Díaz o Vicky Martín Berrocal. La romería, que dura hasta el Lunes de Pentecostés, que este año cae el 25 de mayo, comenzó el miércoles y desde entonces son miles los peregrinos que han pisado sus caminos.
Cada año, El Rocío se llena de peregrinos que buscan en el camino su versión más mística. Pero también, sin pretenderlo, es un desfile de famosos donde la tradición andaluza encuentra su camino más puro entre polvo, flores y volantes. Eugenia Martínez de Irujo no falta a ninguna edición y es el ejemplo perfecto de cómo dominar el equilibrio entre lo artesanal y la personalidad de cada uno. En su caso, su estilo bohemio.