El fin de semana de Tana Rivera ha tenido de todo: toros, Sanlúcar de Barrameda y una salida de hotel que no ha pasado desapercibida. La hija de Eugenia Martínez de Irujo fue fotografiada abandonando el alojamiento en el que también se encontraba Andrés Roca Rey después de la gran tarde del torero en la plaza. Las imágenes, captadas el domingo, muestran a Cayetana con uno de esos estilismos que encajan perfectamente con el tipo de armario que lleva años construyendo: relajado, muy andaluz, con cierto aire bohemio y bastante acercado a su herencia familiar.
Mientras muchas chicas de su edad recurren a vestidos llamativos o conjuntos claramente reconocibles de temporada, Tana sigue apostando por piezas artesanales, colores potentes y referencias que conectan con una estética que ha estado siempre presente en su estética familiar.
La pieza protagonista era un chaleco bordado de Antik Batik, perteneciente a la colección creada junto a Cabana, una de las publicaciones de interiorismo más influyentes del mundo. La firma define el modelo Zeniba Gilet como una prenda impregnada del carácter bohemio de Antik Batik, confeccionada sobre una base ligera en tono dorado y enriquecida con bordados florales en morado, verde y rosa profundo. Según explica la propia marca, se trata de una pieza que pone en valor el trabajo artesanal y que, pese a su tamaño reducido, tiene una presencia visual muy fuerte.
Tana Rivera (Gtres)
Y eso es exactamente lo que ocurre cuando se observa el conjunto. El chaleco apenas cubre el torso, deja ver la lencería blanca y funciona casi como una joya textil. No necesita mucho más alrededor porque concentra gran parte de la atención.
Tana lo combinó con otra pieza de la misma firma: la falda Rita, una falda larga confeccionada en popelín de algodón morado con cintura elástica alta, amplios volantes y botonadura frontal. La marca la describe como una prenda pensada para adaptarse a diferentes estilos gracias a su construcción cómoda y desenfadada. Traducido al lenguaje cotidiano: es exactamente el tipo de falda que resuelve medio verano.
El color también merece atención. El morado ha sido históricamente uno de los tonos más asociados a la estética andaluza, especialmente cuando se combina con bordados, tejidos naturales y accesorios artesanales. En las fotografías, además, aparece rematado con alpargatas de cuña y pendientes dorados de aro, reforzando todavía más esa sensación de vestuario vacacional que no parece demasiado pensado, pero lo está.
Tana Rivera (Gtres)
Resulta difícil no encontrar ciertas conexiones con el universo estético de su madre. Eugenia Martínez de Irujo ha defendido durante décadas una forma de vestir muy reconocible, basada en prendas con personalidad, referencias étnicas, colores intensos y piezas con historia detrás. De hecho, en una entrevista concedida recientemente a Vanitatis, la duquesa de Montoro explicaba hasta qué punto la creatividad ha formado parte siempre de su vida y de su manera de entender la moda. Da la coincidencia que era con motivo de la colaboración con Antik Batik, la misma marca que luce esta tarde Tana.
Falda Rita de Antik Batik (Cortesía)
Ella parece haber heredado parte de esa mirada. No tanto en la elección exacta de las prendas como en la forma de construir los conjuntos. Hay una preferencia clara por marcas con identidad propia, por tejidos naturales y por piezas que no dependen especialmente de que una tendencia las valide.
También llama la atención que haya elegido un conjunto de una colección que nace precisamente de la colaboración entre dos universos muy vinculados a la artesanía y al gusto por los objetos bien hechos. En un momento en el que muchas celebridades apuestan por logos visibles o por piezas virales de redes sociales, ella aparece con un chaleco bordado que celebra el trabajo manual y una falda de algodón que podría seguir funcionando exactamente igual dentro de diez años.
El fin de semana de Tana Rivera ha tenido de todo: toros, Sanlúcar de Barrameda y una salida de hotel que no ha pasado desapercibida. La hija de Eugenia Martínez de Irujo fue fotografiada abandonando el alojamiento en el que también se encontraba Andrés Roca Rey después de la gran tarde del torero en la plaza. Las imágenes, captadas el domingo, muestran a Cayetana con uno de esos estilismos que encajan perfectamente con el tipo de armario que lleva años construyendo: relajado, muy andaluz, con cierto aire bohemio y bastante acercado a su herencia familiar.