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apela al fin de su inviolabilidad

Albert Solá amplía su demanda de paternidad contra el Rey Juan Carlos

Un vacío legal que sirve para reclamar la paternidad de un rey. Don Juan Carlos perdía esta semana no sólo el trono sino también su inviolabilidad

Foto: Ingrid Sartiau y Albert Solá Jiménez (Foto: Turia Soler)
Ingrid Sartiau y Albert Solá Jiménez (Foto: Turia Soler)

Un vacío legal que sirve para reclamar la paternidad de un rey. El Rey Juan Carlos perdía esta semana no sólo el trono sino también su inviolabilidad, hecho que aprovechará Albert Solá Jiménez, el catalán que reclama desde hace años ser hijo ilegítimo del rey, para ampliar su demanda de filiación contra él. El escrito de ampliación, al que ha tenido acceso El Confidencial en exclusiva, alega que “si precluidos los actos de alegación previstos en la Ley de Enjuciamiento Civil, y antes de comenzar a transcurrir el plazo para dictar sentencia, ocurriese o se conociese algún hecho de relevancia para la decisión del pleito, las partes podrán hacer valer ese hecho”. En este caso, el hecho de relevancia alude a la renuncia al trono y al vacío legal que deja sin resolver la ley orgánica de abdicación aprobada el pasado martes por el Senado.

El propio Albert Solá, en conversación con este medio, ha asegurado que tiene confianza en que “el pleito acabe bien para todos”, ahora que vuelve a ser foco de atención. “No tengo nada en contra del Rey. Sólo digo que el que calla otorga”, mantiene este catalán que lleva años intentando demostrar que don Juan Carlos es su padre y que llegó a solicitar que, en el caso de que el monarca fuese inviolable, se exhumase el cadáver de Don Juan, el conde de Barcelona, para que se realizasen pruebas de ADN pertinentes para la demanda.

Este lunes, él y su abogado, Francesc Bueno, presentan un escrito de ampliación de una demanda que ya registraron el pasado mes de octubre y que, aunque fue inadmitida a trámite, fue recurrida y se encuentra ahora en la sección 24 de la Audiencia Provincial Civil de Madrid. Allí se deliberará el próximo 9 de septiembre, con la incertidumbre de cómo afectará al caso el aforamiento del Rey, que todavía no ha sido regulado por ley y que podría hacer que el caso acabe en el Tribunal Supremo.

Según el escrito, el Secretario judicial “dará traslado a la parte contraria, para que, dentro del quinto día, manifieste si reconoce como cierto el hecho alegado o lo niega”. Además, también se presupone que “desde el Gobierno se tratará de dotar al Sr. De Borbón y Borbón Dos Sicilias de un estatus extensible de la inviolabilidad a través de Ley Orgánica o de Ley Especial”.  En este punto, tanto el documento como el propio Solá aseguran que la figura de Don Juan Carlos no es inviolable “en la esfera civil o jurídico privada” y sí “en aquellos actos que realizó fruto del ejercicio de sus funciones como Rey”.

“Felipe tiene mi apoyo incondicional”

Solá mantiene así la esperanza de constatar que el rey Juan Carlos es su padre. Pese a muchos años de incertidumbre y lucha, no parece guardar ningún tipo de rencor. Prueba de ello es que vio “muy por encima” la proclamación de Felipe VI. “Felipe tiene mi apoyo incondicional”, asegura el supuesto hijo ilegítimo del rey. El catalán también afirma haber vivido sensaciones encontradas el día en el que el príncipe de Asturias se convirtió en el nuevo rey de España. “En mi interior dije: “Tú tienes que estar ahí; yo no”.

El saludo entre dos reyes, el día de la proclamación.
El saludo entre dos reyes, el día de la proclamación.

La historia del supuesto hijo primogénito de Don Juan Carlos comienza a mediados de los años cincuenta. En esa década, el por aquel entonces príncipe Juan Carlos hizo un viaje desde la Academia Militar de Zaragoza, donde se encontraba estudiando, a Barcelona. Allí, según el relato de Solá, conoció a María Bach Ramón, hija de una familia de conocidos banqueros de la ciudad, que daría a luz a Albert en 1956. “Poco antes de nacer yo, el Rey le comunicó la noticia a varios de sus amigos”, sostiene Solà.

Tras el parto, unas enfermeras de la Maternidad de Barcelona arrebataron el niño a María Bach y lo llevaron a Ibiza, lugar en el que estuvo hasta 1961. Pasada su estancia en la isla balear, regresó a Barcelona y en 1964 fue adoptado por la familia Solà Jiménez, de Sant Climent de Peralta. Al empezar a investigar sobre su familia biológica, Albert descubrió en unos documentos que aparecía la expresión “chupete verde”, una acotación que, según algunos historiadores consultados por él, hace referencia a los bebés de sangre real.

En 2012, tal y como publicó Vanitatis, conoció a su hermanastra Ingrid Sartiau, residente en Gante, y que también reclama ser hija ilegítima de Don Juan Carlos. Unas pruebas de ADN confirmaron al 91% que ambos comparten progenitor. Ingrid sostiene que su madre, Liliane Sartiau, conoció al monarca en 1956, en Francia. La pareja se reencontró en 1966, en una feria en Luxemburgo, y nueve meses más tarde nació ella.

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