Ingrid García-Jonsson y Aníbal Gómez estrenan ‘Rafaela y su loco mundo’: “La lágrima se premia y la risa no”
La protagonista de la serie y su creador nos hablan de tipos de comedia, disparate y formas de actuar poco antes de que se celebre una première al estilo 'pijama party' de una producción que podremos ver a partir del domingo en Atresplayer
Ingrid García-Jonsson en el pasado Festival de Mallorca. (EFE)
La producción de Atresplayer, que llega este próximo domingo a la plataforma, es una adaptación de la novela de Aníbal Gómez ‘El alucinante mundo de Rafaella Mozarella’, la historia de una adolescente, su familia y su peculiar grupo de amigas.
Una bomba de humor absurdo y surrealista donde convergen la estética y los colores pastel de John Waters, el gusto por el sketch metarreferencial de ‘Muchachada Nui’ o la continua ruptura de la cuarta pared.
Una serie no apta para gente sin sentido del humor en la que Gómez también ejerce de showrunner y que está protagonizada por Ingrid García-Jonsson. Aunque en su reparto también están desde Arturo Valls a Carlos Areces y hay cameos de Esti Quesada o Victoria Martín.
Con Gómez y con Ingrid García-Jonsson hablamos este lunes mientras se preparaban para una première que, haciendo honor a una serie tan poco común, tendrá el estilo de una fiesta de pijamas.
Las amigas de 'Rafaela'. (Atresmedia)
PREGUNTA. Contadnos, por favor, en qué va a consistir esa fiesta de pijamas para presentar la serie…
ANÍBAL GÓMEZ. En uno de los capítulos, las amigas de Rafaela quieren hacer una fiesta de pijamas en la casa del árbol. Su plan se ve frustrado porque cae un diluvio, pero 'Papá' tiene algo que no puedo desvelar, que las va a ayudar a cumplir su deseo.
Cuando hablé con Arturo, estábamos presentando la serie en Sitges, pensando qué podíamos hacer en Madrid. Le dije que molaría hacer una première que no fuera una al uso porque esta serie merecía una première diferente. No ir con las mejores galas, sino hacer una fiesta de pijamas. Entonces, a Arturo le moló la idea y a la cadena también.
García-Jonsson vuelve a la comedia con esta serie. (FOTO: Andrés Gartuján)
P. Ingrid, ¿tú eras fan del mundo Muchachada Nui o de Ojete Calor antes de entrar en esta serie?
INGRID GARCÍA-JONSSON. Sí, claro que los conocía y claro que era fan. He ido a todos los conciertos de Ojete Calor en el WiZink Center. A Aníbal no lo conocía, pero sí que había trabajado antes con Ernesto en ‘Cámera Café’ y me encanta lo que hace. Me gusta mucho como director y la verdad que todo lo que me proponga para currar lo voy a aceptar.
Además, cuando leí los guiones, y no lo digo porque esté Aníbal delante, pensé que tiene una mente prodigiosa y una imaginación desbordante. De pronto me pareció un proyecto del que sí o sí quería formar parte. Iba todos los días muy contenta a trabajar.
Ingrid García-Jonsson posa a su llegada a la entrega de los Premios Forqué. (EFE /Daniel González)
P. Se nota que el guion está lleno de referentes. Lo del grupo que forman las chicas, ‘Yayas and the yayas’, por ejemplo. ¿Teníais alguna idea de cómo iba a quedar todo eso en pantalla?
ANÍBAL GÓMEZ. A la hora de escribir en ningún momento me planteé qué cosas no iban a funcionar. Yo me atrevía a meter todas referencias que a mí me apetecía y que me salían de manera natural. No es un problema que no todo el mundo conozca a ‘Mamas and the Papas’ para pillar la de las ‘Yayas’.
Es igual que cuando estás viendo un capítulo de ‘Los Simpson’, salvando las distancias. Hay muchas capas que no puede pillar cualquiera. Pero eso no impide que haya que meterlas. Cuando veía de pequeño ‘La bola de cristal’ de repente decían ‘Viva el capital’ y yo no entendía muy bien el concepto. Pero ahí se quedaron.
Tipos de comedia
P. ¿Es muy difícil escribir una comedia así?
ANÍBAL GÓMEZ. Tienes que escribirla muy bien, pensando en cómo lo vas a llevar a la práctica cuando lo pruebes. Hay veces que la persona que lo lee ha tenido que ver mucho cine; haber visto Muchachada, haber visto ‘Aterriza como puedas’, haber visto ‘La vida de Brian…
Todo este tipo de cine que sobre el papel puede parecer como muy extraño, pero luego funciona muy bien si se sabe rodar. Creo que con Ernesto (Ernesto Sevilla, el director) hemos contado con una persona que entiende muy bien este lenguaje. Lo bonito es ver como todo el equipo estábamos muy familiarizados con este humor. Puede que algunas referencias sean como muy de nicho pero hemos sido muy libres a la hora de hacerlo.
Fotograma de 'Pokyester'. (New Line)
P. Hay una estética pop, muy John Waters, muy ‘Polyester’, que parece muy deliberada. Y en los gráficos, las animaciones y en todo…
ANÍBAL GÓMEZ. Me encanta ‘Polyester’. Y ‘Cosa de hembras’, también de Waters. He tenido la suerte de poder ejercer la figura esa del showrunner, que yo no sabía lo que era antes de empezar ‘Rafaela’, y he podido coordinar de verdad todos los departamentos. En otros proyectos tú puedes crear algo, pero hay cosas que se escapan a tu control. Y no ha sido el caso.
Desde el primer momento le di mucha importancia al decorado, al color, porque yo estaba un poco cansado de ver muchas series, incluso comedias, que se mueven siempre en unos escenarios muy naturalistas. Y si los personajes están en un piso, es un piso de Ikea. Soy muy fan del papel pintado, de los decorados de ‘Barrio Sésamo’, de la casa de ‘La familia Addams’, del mundo del pop, de lo vintage. Me apetecía traer eso, ese papel pintado que tú ves en ‘El Mago de Oz’. Sabes que es un decorado, pero por alguna razón a mí me parece mucho más amable y accesible que una cosa naturalista que no me transmite esa magia. Yo creo que esta serie era perfecta para poder hacer eso.
P. ¿Qué importancia tenían esos decorados?
ANÍBAL GÓMEZ. Cuando yo escribí la serie, una de las premisas era que no hubiera exteriores y que si los hubiera, que fueran decorados también para no salirnos de esa magia. Si de repente Rafaela sale a la calle, nos estaríamos saliendo un poco de eso. Por eso casi todo transcurre en la casa.
Esto era muy importante incluso cuando hubo que recortar presupuesto, porque algunos capítulos eran muy caros al tener que salir fuera. Preferíamos cambiar las tramas y hacerlas dentro de la casa a irnos a un escenario distinto solo por cambiar y que rompiera un poco la magia.
Ingrid García Jonsson en 'Sweet Home', una de las películas de sus inicios. (EFE)
R. Ingrid, el otro día comentábamos que eres una actriz que se atreve con todo. De trabajar con Jaime Rosales en ‘Hermosa juventud’ a hacer ‘Superestar’ o esta serie. ¿Tú también lo sientes así?
INGRID GARCÍA-JONSSON. No lo sé. creo que en este tipo de proyectos es muy difícil fallar. Están muy bien escritos, tienen un equipo muy bueno detrás. Yo sé que no me estoy metiendo en cualquier cosa. Son proyectos que son un regalo como actriz porque te ayudan, justamente, a expandirte y a salirte de tu día a día, de tu rutina; a expandir el rango expresivo muchísimo. Yo jamás pensé que con más de 30 me ofrecerían hacer de una adolescente de 13.
Hay algo como actriz a mí me interesa mucho y no lo siento como una cosa arriesgada. Muchas veces pienso que para que lo haga otra y lo haga mal, prefiero hacerlo mal yo. Entiendo que desde fuera igual se ve arriesgado, pero desde dentro no lo es. Y sobre todo aquí estoy rodeada de gente muy buena. De talento, claro. Es muy difícil fallar en cosas así.
Mariona Terés, otra de las capitulares que aparecen en 'Rafaela y su loco mundo'. (Atresmedia)
ANÍBAL GÓMEZ. A mí hay una cosa de Ingrid que me gustaría comentar. Me llamó mucho la atención que en una primera comida que tuvimos juntos, en la que estaba investigando un poco el personaje, trajo un cuaderno y tenía los apuntes hechos como si fuera un adolescente. Había muchos colores, letras, nubecitas. Los apuntes que había tomado un adolescente en el instituto. Incluso se había comprado alguna colonia, como la Chispas.
Leyendo biografías, recuerdo que Kathy Bates, preparándose para 'Misery' estuvo mucho tiempo en su habitación escribiendo cartas de admiración a su escritor favorito. Me recordó esta manera de cómo a través de la escritura te puedes meter un poco en el personaje. Yo ya era fan de Ingrid, pero eso me terminó de seducir.
Ingird García-Jonsson, protagonista de 'Rafaela y su loco mundo'. (Atresmedia)
La preparación de los actores
P. ¿Te gusta prepararte mucho, Ingrid?
INGRID GARCIA-JONSSON. Cada actor es como es y cada uno trabaja como buenamente puede. Me gusta ir muy preparada y en este caso sabía que me iba a enfrentar a titanes que llevan años haciendo esto. Como dice Aníbal, este es su medio y se mueven bien.
Yo tengo que estar lista para sentir que llevo los deberes súper hechos y que no me van a pillar, ¿sabes? También hay algo de respeto hacia la gente con la que se trabaja. Ellos merecen que des lo mejor de ti. También lo hago así porque a mí me divierte.
Aníbal Gómez. (FOTO: Ricardo León)
ANÍBAL GÓMEZ. Carlos, Joaquín y yo jugábamos en la misma liga por haber jugado juntos y también porque hacemos de las amigas de la protagonista. Ingrid tenía que llevar un peso muy grande. El disparate, más que de unos hombres vestidos de mujeres, era ver a unas personas adultas, Ingrid, Joaquín, Carlos y yo, haciendo de chicas adolescentes.
El trabajo de Ingrid era doblemente difícil porque ella es la prota, es una mujer y teníamos que encontrar ese equilibrio entre la excesiva mamarrachez nuestra y una Rafaela un poquito más comedida.
P. ¿A qué se debe el cambio de título con respecto a la novela? ¿Os han impuesto muchas cosas?
ANÍBAL GÓMEZ. El cambio del título lo decidí yo, como la novela era mía...Me he permitido todas las licencias que me ha dado la gana. No había una discusión al estilo Stanley Kubrick y Stephen King. Jaime Villanueva, que también era el dibujante de las animaciones de la novela, las ha querido llevar a otro punto. Me propuso que en cada capítulo las animaciones tuviesen una estética distinta. Quiero destacar su labor porque Jaime ya dibujó en la época de ‘Muchachada’ y es muy creativo.
También pensé que a la hora de hacer algo audiovisual había que adaptarlo en muchos niveles. De hecho, cambian muchísimas cosas con respecto al libro. Y bajo mi punto de vista, para mejor.
Lo de Rafaela Mozzarella era porque en el libro Rafaela preparaba una pizza y a la Mozzarella le echaba una levadura mágica y se iba de madre. Es una trama que ni siquiera aparece en la serie.. De hecho, no se repite ninguna trama del libro en la serie, hay nuevos personajes… Más que por creatividad, los guiones se ajustaban por cuestiones de presupuesto.
Gómez en un posado. (FOTO: Ricardo León)
P. ¿Hubo cosas que no pudisteis rodar?
ANÍBAL GÓMEZ. Recuerdo una reunión con Ernesto en la que me dijo, ‘Aníbal, el capítulo 7 y el 8 no los podemos hacer, son muy caros’. De hecho, hay dos capítulos que no se van a rodar nunca, a no ser que la serie lo pete, como debería ocurrir, y estos dos capítulos se metan en una segunda temporada. Pero no ha habido ningún cambio dramático.
Las adolescentes, convertidas en las 'Yayas and the Yayas'. (Atresmedia)
INGRID GARCÍA-JONSSON. Hay una cosa que tienes que saber. Todos los chistes que yo he propuesto en la serie, Ernesto no me dejó hacerlos. Aníbal me decía: ‘Ingrid, propónselo, que le va a encantar’. Y Ernesto decía, ‘No, eso no lo vamos a meter’.
A veces parece que estas comedias todo es improvisación y gente haciendo el bobo, pero hemos trabajado muchísimo e íbamos todos como híperpreparados a hacer lo que estaba en guión. Pero las negativas nunca las tomamos como algo personal. Confiábamos en Ernesto. Es un tío que sabe trabajar mucho con poco tiempo y poco dinero. Si ya sabe que algo no va a estar en el montaje, directamente no lo rueda.
Aníbal Gómez, caracterizado en la serie. (Atresmedia)
P. Aníbal, se nota también que te gusta la ciencia ficción. O eso parece…
ANÍBAL GÓMEZ. Yo soy más de terror que de ciencia ficción, pero creo que en lo vintage, la ciencia ficción funcionaba mejor. Y ese laboratorio de la serie lleno de cables y probetas y aparatos que nunca vamos a entender, siempre me ha seducido completamente. La serie B me encanta. El laboratorio de ‘Reanimator’, esas cosas fluorescentes…
En mi catedral de películas están ‘Terminator’, ‘Regreso al futuro’, ‘Al final de la escalera’... Quería meter todo eso de alguna manera. Incluso ‘Amanece que no es poco’. Hay muchas referencias de películas que no he podido meter todavía y podrían ir en otra temporada.
Recuerdo un capítulo de ‘Barrio Sésamo’ aquí en España que iba sobre una bruja piruja y ya de pequeño aquello me fascinaba. Yo alquilaba todas las películas de videoclub de terror porque en mi pueblo no me pedían el DNI. No tenía DNI. Entonces, la chica de video club me dejaba alquilar todo menos porno.
Laura Weissmahr, la villana de la historia. (Atresmedia)
P. Esta pregunta es para ambos. Parece que cuando se premia o se valora la comedia siempre se hace con la que tiene trasfondo social. ¿Qué tiene que pasar para que eso cambie?
ANÍBAL GÓMEZ. Yo creo que a mucha gente esta serie puede resultarle una especie de placer culpable precisamente por lo que decías. La comedia se ha estandarizado hasta puntos en los que ya hay un tipo de comedia que puede ser premiada, pero tiene que ser a lo ‘Mejor Imposible’. Muchas productoras o plataformas trabajan para que la comedia pueda ser premiada.
En ningún momento he trabajado pensando en ningún premio. Recuerdo estar viendo ceremonias de los Oscars durante muchos años y era muy raro que un protagonista o una actriz se llevase el premio a la mejor actriz si habían hecho una comedia. Era rarísimo.
Por alguna razón, la lágrima es lo que se premia. Pero todo es tan subjetivo, sería como hablar del mundo de la pintura. Un cuadro abstracto puede tener el mismo peso que puede tener un cuadro realista.
David Verdaguer, otro de los actores que aparecen en la serie. (Atresmedia)
P. Por eso decíamos que es valiente lo que hace Ingrid en esta serie…
INGRID GARCÍA-JONSSON. Personalmente no controlo tanto mi carrera. A mí me encantaría ser Meryl Streep, ¿sabes? Pero también tengo que ser consecuente con las cosas que me llegan, las cosas que me apetece hacer y las que sé que puedo hacer.
A veces digo, ¿cómo me meto en esto si no sé ni por dónde entrarle? Pensar que ser una actriz de premios es mejor que ser una actriz que no gana premios me parece un pensamiento un poco clasista.
Al final, creo que lo importante de esto es trabajar toda la vida y sobre todo llegar al público. A mí lo que más me gustaría, que creo que es algo que todavía no he conseguido hacer, es llegar a la gente. Hacer algo que de verdad cale en la gente. Ojalá pase con Rafaela.
P. Teniendo en cuenta que todo es fugaz ahora, sois conscientes de que eso es difícil…
INGRID GARCÍA-JONSSON. En este mundo en el que todas las cosas pasan tan rápido, ojalá no sea algo que se consuma en dos semanas y que luego se acabe. Me gustaría que la gente recuerde a Rafaela dentro de 15 o 20 años. Igual que se recuerda a Muchachada. Creo que en la comedia se puede conseguir con más facilidad que las grandes series o grandes películas.
Esti Quesada, una Terminator muy especial en 'Rafaela y su loco mundo'. (Atresmedia)
P. ¿Pensáis que el humor trasciende más que el drama?
ANÍBAL GÓMEZ. Creo que caduca mejor. Yo me sigo riendo viendo un sketch de Faemino y Cansado o me sigue haciendo muchísima gracia ‘La vida de Brian’. El timing de la comedia es muy especial. He impartido hace muchos años talleres de teatro y recuerdo que era fácil que alguien te emocionara con algo que tiraba al drama.
Recuerdo que muy poca gente me hacía reír. Incluso cuando había que hacer comedia. Recuerdo que para la gente que hacía esos trabajos le costaba más hacer comedia. Pero eso sigue sin valorarse.
Cuando una actriz se curra un papel y es graciosísima, como ha pasado en esta serie, no se aprecia tanto. Laura Weissmahr está graciosísima, Victoria Martín está muy guay, Mariona Terés, Soy una pringada haciendo de Terminator, Laura Galán…
Y luego Ingrid, que la puedes ver en un papel en el que te hace llorar porque lo está pasando fatal y es una actriz tan completa que cuando la veo aquí me hace reír. Hay gente que tiene gracia natural, eso está claro. Pero creo que también tienes que saber trabajar con el tiempo de la comedia.