La aparatosa caída de Miguel Ríos durante su concierto en el WiZink Center junto a Ojete Calor
Durante su participación en el concierto navideño de Ojete Calor en el WiZink Center, el artista vivió un inesperado momento que dejó al público conteniendo la respiración
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A sus 80 años, Miguel Ríos sigue demostrando por qué es una de las figuras más queridas y respetadas de la música en español. Este sábado, el WiZink Center de Madrid fue testigo de un inesperado incidente cuando el artista sufrió una caída sobre el escenario durante su participación en el concierto navideño del dúo Ojete Calor.
El accidente ocurrió mientras Ríos interpretaba su emblemática canción 'Bienvenidos'. En medio de la emoción y la energía del espectáculo, tropezó con una trampilla abierta en el escenario, preparada para las entradas y salidas de Carlos Areces y Aníbal Gómez, los protagonistas de la noche. La caída, aunque aparatosa, no logró apagar el espíritu del cantante, quien se levantó con rapidez y continuó cantando como si nada hubiera pasado, ganándose la ovación de un público entregado.
Las imágenes del momento no tardaron en circular por redes sociales, y los comentarios no tardaron en llegar. En casi todos se destacaba la actitud del artista, quien a pesar de caerse siguió dándolo todo: “Se abrió una trampilla por la que debían salir Carlos y Aníbal justo cuando pasaba por encima y tropezó. El tío siguió como si nada. Profesionalidad", escribía un usuario en X (antes conocida como Twitter).
Este percance recordó a otros accidentes recientes de artistas como Laura Pausini, quien se enredó con su vestido y cayó por las escaleras en uno de sus conciertos a principios de este mes, o Mario Vaquerizo, que necesitó atención médica tras una caída desde una plataforma giratoria y de la que aún se sigue recuperando. En esta ocasión, Ríos mostró que la experiencia y la pasión por la música pueden superar cualquier inconveniente.
Ayer Miguel Ríos empezaba así el concierto de Ojete Calor. Se abrió una trampilla por la que debían salir Carlos y Aníbal justo cuando pasaba por encima y tropezó. El tío siguió como si nada. Profesionalidad pic.twitter.com/jiZKQAazK4
— Manuel Pinazo (@mpinazo) December 29, 2024
El cantante se encuentra bien, y a sus 80 años, cumplidos este 2024, ha demostrado que aún le queda cuerda para hacer disfrutar a sus fans de su repertorio rockero. El pasado mes de junio lo celebró como más le gusta, en los ensayos previos a un concierto que tenía programado en Granada, su tierra natal.
Nacido en el humilde barrio de Cartuja, en Granada, Miguel Ríos creció como el menor de nueve hermanos en una familia de clase trabajadora. Desde muy joven, comprendió el valor del esfuerzo, comenzando a trabajar a los quince años en un bar.
Más tarde, su destino dio un giro cuando consiguió empleo en la sección de discos de unos grandes almacenes. Rodeado de música y cautivado especialmente por el rock and roll, Miguel descubrió su verdadera pasión: convertirse en cantante. Fue ese primer contacto con los vinilos y las melodías lo que encendió el sueño que más tarde lo llevaría a convertirse en una de las grandes leyendas de la música en español.
Su capacidad para levantarse y seguir adelante, incluso en circunstancias adversas, es el reflejo de una carrera forjada con esfuerzo, talento y amor por la música. Una vez más, Miguel deja claro que su legado no solo se mide en canciones, sino también en actitud y valentía sobre el escenario.
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A sus 80 años, Miguel Ríos sigue demostrando por qué es una de las figuras más queridas y respetadas de la música en español. Este sábado, el WiZink Center de Madrid fue testigo de un inesperado incidente cuando el artista sufrió una caída sobre el escenario durante su participación en el concierto navideño del dúo Ojete Calor.