Las canciones de La Oreja de Van Gogh han vuelto a resonar en Madrid. Con Amaia Montero de nuevo como cantante del grupo musical una marea de nostálgicos y nuevos fans se congregaron en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid para presenciar en directo ese regreso. Aunque la gira arrancó hace unos días en Bilbao, los conciertos programados en la capital eran los más esperados.
Al ejército de fans de la banda se sumaron rostros conocidos. Y es que, entre la multitud que se congregaba en el recinto, no faltaron algunos nombres propios como el estilista Josie o Javier Ambrossi,que reaparecía en Madrid tras el éxito cosechado en el Festival de Cine de Cannes. Al margen del público la atención estaba puesta sobre el escenario con Amaia Montero como protagonista de la puesta en escena. Una ocasión para la que decidió cambiar de vestuario con respecto a los conciertos de Bilbao y apostar por un look futurista.
Amaia Montero en Madrid. (Gtres)
Si en sus primeros 'shows' la cantante llevó un vestuario inspirado en la moda de los 70 y los 80, una mezcla de Eva Nasarre, el aerobic televisivo, MTV, las popstars de los 2000 y el revival Y2K, todo bien mezclado, para impactar en Madrid viajó al futuro. Tomando referencias de la colección otoño 2025 de Pierre Cardin, la de Salvatore Ferragamo de 2021-2022 y la película de culto de 1997 'Gattaca', la artista presumió de estilo y personalidad con un atuendo de lo más llamativo.
Podemos resumir el look de Amaia Montero para su primer concierto en Madrid en dos claves: una falda guirnalda y toques neón. Conformado por varias prendas en formado dos piezas, mires por donde lo mires es un look que no deja indiferente.
La cantante en el concierto de Madrid. (Gtres)
Un atuendo futurista que es perfecto para llevar encima de un escenario. La parte de arriba del outfit contó con dos prendas. Un top fabricado en un tejido de lúrex de acabado brillante y color plata, una pieza sin mangas con el escote ligeramente caído, y debajo, un body en amarillo flúor que se asomaba por el cuello asimétrico. Ese mismo tono neón fue el que la cantante escogió tanto para el short como para las botas altas, con tacón y ceñidas, ambos reflejos se dejaban entrever bajo los flecos de la falda.
Amaia Montero remató el look con una falda de talle alto decorada con una cintura de vinilo y compuesta por flecos que simulaban ser las cortinas de una guirnalda.
La gran protagonista del estilismo fue, sin duda, la falda. Más allá de funcionar como una simple prenda de impacto, actuaba como el eje visual de todo el look gracias a sus flecos en movimiento y a esa estética de 'guirnalda futurista' que transformaba cada paso de Amaia Montero sobre el escenario en una imagen casi cinematográfica. La mezcla entre el brillo del vinilo en la cintura y la caída dinámica de los flecos conseguía un efecto escénico potente, dejando entrever estratégicamente los destellos neón del short y las botas.
Precisamente ahí residía su fuerza: en convertir un conjunto ya llamativo en una propuesta con identidad propia, teatral, atrevida y completamente alineada con esa inspiración retrofuturista que dominó el concierto madrileño.
Las canciones de La Oreja de Van Gogh han vuelto a resonar en Madrid. Con Amaia Montero de nuevo como cantante del grupo musical una marea de nostálgicos y nuevos fans se congregaron en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid para presenciar en directo ese regreso. Aunque la gira arrancó hace unos días en Bilbao, los conciertos programados en la capital eran los más esperados.