Dentro de la curiosa denominación que integra el concepto del 'norte' en las redes sociales, como bien señalaba 'CeliMonde' en Instagram; hoy ponemos rumbo a uno de esos rincones norteños llenos de encanto. Concretamente, hasta la ciudad fronteriza de Irún, la tierra natal de Amaia Montero.
Conectada con Hendaya (Francia) por el entorno del río Bidasoa y la bahía de Chingudi, y rodeada por montes como Jaizkibel y Peñas de Aia, su carácter está marcado por el de ciudad entre montañas y mar. Con raíces vinculadas a la época romana, cuando el enclave formaba parte de la red de comunicaciones del norte peninsular.
De hecho, uno de sus grandes símbolos culturales es el Museo Romano Oiasso, considerado el principal centro arqueológico romano del País Vasco. El museo reúne los hallazgos descubiertos bajo el subsuelo de la ciudad, donde se encontraba la antigua Oiasso, un importante puerto romano activo entre los siglos I y II d. C. Sus colecciones muestran restos de termas, necrópolis, herramientas mineras, piezas de comercio marítimo y objetos cotidianos.
Además, su posición estratégica en el paso entre la península Ibérica y Francia también ha hecho de Irún un punto clave de comercio… y también de conflictos. Así, la ciudad ha sido testigo de numerosos episodios bélicos, especialmente en las guerras napoleónicas y las guerras carlistas, que provocaron la destrucción parcial de su patrimonio histórico.
La historia de Irún, la ciudad de Amaia Montero
Aun así, Irún fue reconstruyéndose y conservó elementos clave de su identidad cultural, como la iglesia de Nuestra Señora del Juncal, un referente del gótico tardío vasco del siglo XVI, o el Palacio de Urdanibia, ejemplo de arquitectura renacentista vasca.
Otro de los grandes atractivos turísticos de Irún son los Hornos de Irugurutzeta, un espectacular conjunto de patrimonio industrial situado en las faldas de Aiako Harria. Vinculados a la actividad minera del hierro, tuvieron su momento de mayor actividad entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. El enclave conserva nueve de los once hornos originales y está considerado una de las mejores muestras de arqueología industrial del País Vasco.
Además, no podemos olvidarnos de descubrir su entorno, con espacios como el monte San Marcial, desde cuya cima se domina toda la bahía. Además, aquí se conmemora la batalla de 1522, celebrada cada año en el conocido Alarde de San Marcial. A él se suma el Parque Ecológico de Plaiaundi, uno de los humedales más importantes del norte peninsular.
Aunque en cualquier recorrido por Irún también conviene acercarse a la orilla del Bidasoa para ver la Isla de los Faisanes, un pequeño enclave fluvial, considerado el condominio más pequeño del mundo, compartido históricamente entre España y Francia. "Es allí donde me siento protegida… Necesitaba la tranquilidad y el aislamiento que me da el estar allí para componer", aseguró en '20 minutos' la propia Amaia Montero sobre Irún.
Dentro de la curiosa denominación que integra el concepto del 'norte' en las redes sociales, como bien señalaba 'CeliMonde' en Instagram; hoy ponemos rumbo a uno de esos rincones norteños llenos de encanto. Concretamente, hasta la ciudad fronteriza de Irún, la tierra natal de Amaia Montero.