Ikea apuesta por el color en casa: 6 productos para transformar el salón, el dormitorio o la terraza
El color vuelve a ganar protagonismo en la decoración con piezas capaces de cambiar un espacio sin necesidad de hacer reformas ni llenar la casa de objetos
Durante años, muchas casas apostaron por interiores completamente neutros: blancos, beige, grises suaves y muebles de líneas discretas. Sin embargo, el color vuelve poco a poco a ganar presencia en la decoración, especialmente a través de piezas pequeñas capaces de transformar una estancia sin necesidad de hacer grandes cambios.
Ikea lleva tiempo incorporando esa idea en algunas de sus colecciones más recientes. Ya no se trata únicamente de añadir cojines o textiles llamativos, sino de introducir muebles auxiliares, lámparas o accesorios en tonos capaces de romper la monotonía visual de una habitación.
El amarillo vuelve a ganar protagonismo en muebles auxiliares y piezas pequeñas de decoración. (Cortesía / Ikea)
Uno de los ejemplos más reconocibles es la mesa auxiliar Baggboda en amarillo, una pieza pequeña y fácil de mover que puede dar mucha más luz a un salón neutro o a una terraza sencilla. En la misma línea aparece la lámpara Varmblixt en naranja, uno de esos diseños que aportan color incluso cuando están apagados gracias a su forma y a su acabado intenso.
Para quienes buscan una pieza con más presencia, el sillón Dyvlinge en naranja funciona como punto focal en un salón o un dormitorio. En exterior, la serie Sundso en verde claro permite llevar el color a terrazas pequeñas sin recurrir a muebles demasiado pesados.
Los sillones en tonos intensos regresan a los interiores inspirados en los años setenta. (Cortesía / Ikea)
El color también puede entrar a través de piezas textiles o auxiliares, como el puf Stockholm 2025 en azul turquesa oscuro o la alfombra Markblåmme multicolor, dos opciones fáciles de integrar sin cambiar toda la decoración.
Lo interesante de esta tendencia es que no obliga a transformar toda la casa. Muchas veces basta con una sola pieza de color para cambiar la sensación de una estancia. Una mesa amarilla, una lámpara naranja, un sillón intenso o una alfombra multicolor pueden hacer que un interior o una terraza parezcan menos planos sin necesidad de una reforma completa.
Durante años, muchas casas apostaron por interiores completamente neutros: blancos, beige, grises suaves y muebles de líneas discretas. Sin embargo, el color vuelve poco a poco a ganar presencia en la decoración, especialmente a través de piezas pequeñas capaces de transformar una estancia sin necesidad de hacer grandes cambios.