El paso al frente de Luisa María y Laetitia de Bélgica: las sobrinas más desconocidas de los reyes rompen con su discreción
Ante el viaje exprés de los reyes Philippe y Mathilde a Boston, la hermana del monarca asumió el protagonismo cultural arropada por su marido y sus dos hijas pequeñas, las más desconocidas de la familia
Las princesas María Luisa y Laetita junto a sus padres, Lorenzo de Austria Este y Astrid de Bélgica. (Cordon Press)
El Concurso Musical Internacional Reina Elisabeth sigue marcando el ritmo de la agenda de la familia real belga, aunque esta vez con un sorprendente e inesperado cambio de protagonistas. Si la noche del lunes estuvo presidida por Felipe y Mathilde, la sesión de este martes ha propiciado una estampa de lo más inusual. Con los reyes ya en Boston para asistir a la graduación de la heredera, la princesa Elisabeth, en la Universidad de Harvard, fue la princesa Astrid la que tomó las riendas de la velada en el Bozar de Bruselas, ejerciendo su papel como presidenta de honor de la Fundación Médica Reina Elisabeth.
Astrid no acudió sola al evento. Además de contar con el apoyo de su marido, el príncipe Lorenzo de Austria-Este, la princesa estuvo acompañada por sus dos hijas pequeñas, las princesas Luisa María y Laetitia. Absolutamente alejadas del foco mediático y consideradas las miembros más desconocidas de la dinastía belga, las jóvenes rompieron su habitual anonimato para dar un paso al frente institucional, acaparando las miradas en un palco que habitualmente está reservado a sus tíos.
Laetitia, a la derecha, junto a su hermana Luisa María. (Cordon Press)
A diferencia de sus hermanos mayores , los príncipes Amadeo, María Laura y Joaquín, cuyas bodas y relaciones han tenido mayor repercusión públics, Luisa María y Laetitia han tenido una vida más discreta, al menos por el momento.
De la princesa Luisa María, de hecho, siempre se ha destacado en los círculos de la corte que es la verdadera heredera de la célebre belleza de su abuela, la reina Paola. Sin embargo, su relevancia va mucho más allá de lo estético: puede presumir de un hito histórico al ser la primera mujer de la Casa Real belga en ostentar plenos derechos sucesorios desde su mismo nacimiento, gracias a la abolición de la Ley Sálica en el año 1991.
Detrás de esa estudiada discreción se esconde un granperfil académico y profesional. Luisa María se formó en el prestigioso internado Sevenoaks de Kent antes de cruzar el charco para graduarse en Ciencias Políticas, Historia y Ruso por la Universidad McGill de Montreal. Su espíritu cosmopolita la llevó incluso a trabajar como traductora y asistente de producción en el mismísimo Teatro Bolshói de Moscú. Más tarde, completó su formación con la carrera de Derecho en la BPP University, lo que le permitió colegiarse como abogada en 2022. Actualmente, la joven ha fijado su residencia en Londres, donde desarrolla su carrera en la firma Innesto Partners.
La princesa Luisa María. (Gtres)
Por su parte, su hermana menor, la princesa Laetitia, sigue una estela académica igualmente brillante y polifacética. Tras pasar también por las aulas británicas de Bromsgrove, se graduó en 2024 en el prestigioso University College de Londres. Su curiosidad intelectual la llevó después a pasar un año de especialización en la Universidad Torcuato Di Tella de Buenos Aires, donde se sumergió en el estudio del peronismo y el impacto de la Guerra Fría en Sudamérica, logrando calificaciones excelentes.
Además, Laetitia María cultiva una incipiente faceta periodística: fue redactora jefa del periódico de su escuela, ganó un premio nacional de medios y ha realizado prácticas en la mítica revista 'Tatler', siguiendo los pasos de su tía abuela, la princesa Esmeralda.
La princesa Laetitia de Bélgica. (Gtres)
Luisa María y Laetitia encarnan a la perfección el nuevo modelo de la realeza europea del siglo XXI: jóvenes preparadas, con carreras globales e independientes, que prefieren el rigor profesional al brillo de las cámaras pero que, cuando la institución lo requiere, saben desplegar una perfecta elegancia en los palcos de Bruselas.
El Concurso Musical Internacional Reina Elisabeth sigue marcando el ritmo de la agenda de la familia real belga, aunque esta vez con un sorprendente e inesperado cambio de protagonistas. Si la noche del lunes estuvo presidida por Felipe y Mathilde, la sesión de este martes ha propiciado una estampa de lo más inusual. Con los reyes ya en Boston para asistir a la graduación de la heredera, la princesa Elisabeth, en la Universidad de Harvard, fue la princesa Astrid la que tomó las riendas de la velada en el Bozar de Bruselas, ejerciendo su papel como presidenta de honor de la Fundación Médica Reina Elisabeth.