Este es el ayuno intermitente de Ferran Torres: "Ceno a las ocho y no vuelvo a comer hasta las dos del día siguiente"
Ferran Torres ha revolucionado el vestuario del Barça con un ayuno de casi 18 horas y entrenamientos solo con café: asegura que ahora tiene “mucha más energía”. Pero, ¿qué hay de ciencia —y qué de tendencia— detrás de su rutina?
El paso de Ferran Torres por El Hormiguero no solo dejó titulares deportivos. El delantero del FC Barcelona aprovechó su visita al programa de Pablo Motos —al que acudió junto a su compañero y amigo Pedri— para hablar de un asunto que cada vez despierta más interés dentro y fuera del vestuario: el autocuidado, la nutrición y, en concreto, el ayuno intermitente.
Un vestuario cada vez más pendiente de la salud integral
Ambos futbolistas analizaron el momento que atraviesa el Barça, pero fue en el terreno de los hábitos personales donde Ferran Torres mostró un perfil especialmente concienciado. No es una tendencia aislada. En la élite del fútbol europeo, la optimización del rendimiento ya no depende únicamente de la carga física o la táctica: descanso, nutrición, control del estrés y recuperación forman parte de una misma ecuación.
En este contexto, Ferran explicó que lleva tiempo practicando ayuno intermitente y que los resultados, según su experiencia, han sido positivos. “Ceno a las siete y media u ocho de la tarde y no vuelvo a comer hasta las dos de la tarde del día siguiente”, relató. Es decir, un protocolo cercano a las 16-18 horas de ayuno, durante el cual asegura entrenar con normalidad, consumiendo únicamente café antes de las sesiones matinales con el club.
¿Qué es el ayuno intermitente y qué dice la evidencia?
El ayuno intermitente no es una dieta en sí misma, sino un patrón de alimentación que alterna periodos de ingesta con periodos de ayuno. El modelo 16:8 —16 horas sin comer y 8 horas de ventana alimentaria— es uno de los más extendidos.
Desde el punto de vista científico, la evidencia disponible sugiere que puede aportar beneficios metabólicos en determinados contextos: mejora de la sensibilidad a la insulina, control del peso corporal y reducción de marcadores inflamatorios en personas con sobrepeso u obesidad. Sin embargo, los estudios en deportistas de élite son más limitados y los resultados no siempre son concluyentes.
En atletas, el principal debate gira en torno a la disponibilidad energética. Un déficit prolongado puede afectar al rendimiento, la recuperación muscular e incluso al equilibrio hormonal. Por eso, los expertos insisten en que cualquier estrategia nutricional en deporte profesional debe estar supervisada por nutricionistas y médicos especializados.
En el caso de Ferran, el hecho de entrenar en ayunas no implica necesariamente un déficit calórico, siempre que durante su ventana de alimentación cubra adecuadamente sus necesidades energéticas y proteicas. Algunos estudios apuntan a que entrenar en ayunas puede favorecer adaptaciones metabólicas específicas —como una mayor oxidación de grasas—, aunque no existe consenso sobre que ello se traduzca automáticamente en mejor rendimiento competitivo.
Más energía y mejor descanso: la experiencia personal
Ferran Torres aseguró sentirse con “mucha más energía” desde que aplica este protocolo. Esa percepción subjetiva es habitual entre quienes adoptan el ayuno intermitente, especialmente cuando la pauta se acompaña de una alimentación equilibrada y horarios regulares.
Pero más allá de la alimentación, el delantero azulgrana también puso el foco en el descanso. Según explicó, ha incorporado luz roja en su domicilio para favorecer la regulación de los ritmos circadianos. Una tendencia que en el fútbol español ha popularizado especialmente Marcos Llorente, conocido por su defensa pública de hábitos de vida saludables.
Luz roja y ritmos circadianos: ¿moda o respaldo científico?
La teoría detrás del uso de luz roja se basa en la cronobiología. La exposición a luz azul —muy presente en pantallas y bombillas LED convencionales— inhibe la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. En cambio, las longitudes de onda rojizas interfieren menos en ese proceso y simulan el espectro de un atardecer, ayudando al cerebro a interpretar que se acerca la hora de descanso.
Así lo explicaba a Vanitatis, Álvaro Ruiz-Mateos, CEO de Wellness Vision, empresa especializada en este tipo de iluminación, quien defiende que “la luz roja es imprescindible para regular los ritmos circadianos”. Desde la literatura científica, sí existe consenso en que reducir la exposición a luz azul por la noche mejora la calidad del sueño. No obstante, el término “imprescindible” es discutible: más que obligatoria, la luz roja sería una herramienta adicional dentro de una correcta higiene del sueño.
Leer un libro bajo iluminación LED fría puede seguir afectando a la producción de melatonina, mientras que una iluminación cálida o rojiza minimiza ese impacto. Sin embargo, la calidad del descanso también depende de otros factores: regularidad horaria, temperatura ambiental, ausencia de dispositivos electrónicos y gestión del estrés.
La cultura del rendimiento total
Lo llamativo del testimonio de Ferran Torres no es solo el detalle de su rutina, sino lo que representa: una nueva cultura del rendimiento integral en el deporte profesional. El futbolista moderno ya no se limita a entrenar y competir; invierte en tecnología doméstica, asesoramiento nutricional, control del sueño y recuperación avanzada.
Que comparta estas prácticas en un programa de máxima audiencia como El Hormiguero amplifica el mensaje y contribuye a popularizar tendencias que, en muchos casos, nacen en el alto rendimiento y terminan trasladándose a la población general.
No obstante, los especialistas recuerdan que lo que funciona para un futbolista de élite con seguimiento médico constante no es necesariamente extrapolable sin supervisión. El ayuno intermitente, la restricción de horarios o los cambios en iluminación pueden ser útiles herramientas, pero requieren individualización.
En definitiva, la intervención de Ferran Torres junto a Pedri dejó una fotografía interesante del momento actual del FC Barcelona, pero también abrió una ventana a la trastienda del alto rendimiento: disciplina, experimentación y una búsqueda constante de pequeños detalles que, sumados, pueden marcar la diferencia en el césped… y fuera de él.
El paso de Ferran Torres por El Hormiguero no solo dejó titulares deportivos. El delantero del FC Barcelona aprovechó su visita al programa de Pablo Motos —al que acudió junto a su compañero y amigo Pedri— para hablar de un asunto que cada vez despierta más interés dentro y fuera del vestuario: el autocuidado, la nutrición y, en concreto, el ayuno intermitente.