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El álbum de la boda de Rosa, la novia que llevó dos vestidos en uno: "Sobrio y minimalista por delante, y simbólico y emotivo por detrás"
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El álbum de la boda de Rosa, la novia que llevó dos vestidos en uno: "Sobrio y minimalista por delante, y simbólico y emotivo por detrás"

Vestida con un look de Valenzuela, cada detalle estaba pensando al milímetro: desde el broche que decoró la espalda a las flores en 3D que culminaban las mangas. Descubrimos el atuendo nupcial de Rosa y el día de su boda

Foto: La boda de Rosa y Carlos en Toledo. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
La boda de Rosa y Carlos en Toledo. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

Después de una larga y estable relación de 17 años, Rosa y Carlos, decidieron dar el paso y contraer matrimonio. "Carlos y yo nos conocemos desde siempre. Lo que empezó como amistad se convirtió en una historia de amor", comienza el relato de la novia.

Ella, de 36 años, Senior Manager en KPMG España, y él, de 34 años, director de sucursal en Eurocaja Rural, se comprometieron tras una conversación profunda. "No fue una pedida tradicional: fue una decisión compartida, consciente y llena de sentido que ocurrió en un viaje por la costa oeste de Estados Unidos y parte de la Ruta 66 en 2024".

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placeholder Rosa vestida de novia. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
Rosa vestida de novia. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

A su vuelta, fijaron la fecha y el sitio: 25 de octubre de 2025 en Lucillos (Toledo). "Lucillos no es solo un pueblo para nosotros: es nuestro hogar, el lugar donde crecieron nuestros abuelos y nuestros padres y donde se encuentran los recuerdos más importantes de nuestra vida. Por eso no dudamos ni un instante en que allí debía ser nuestro 'sí, quiero'". La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y la Finca Ventalama acogieron la ceremonia religiosa y los festejos. "Nuestra boda no fue solo una celebración, fue una declaración de quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde caminamos juntos".

La novia y su hermana se convirtieron en las wedding planners. "Somos apasionadas de las bodas, y esta era la ocasión perfecta para poner en práctica todo lo aprendido. Preparé la ceremonia, coordiné proveedores y hasta nuestra luna de miel, así que me sentía completamente tranquila sabiendo que todo estaba bajo control. Cada detalle fue pensado con amor y reflejaba quiénes somos. El resultado: un día auténtico, emotivo y completamente nuestro".

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placeholder La ceremonia religiosa. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
La ceremonia religiosa. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

El hilo conductor de la boda, desde la planificación pasando por la decoración hasta el vestido de la novia, estaba marcado por el simbolismo y el recuerdo a sus seres queridos: el padre de Rosa y la madre de Carlos. "Mi vestido lo diseñó Cristina Valenzuela, que entendió que quería elegancia, sencillez, modernidad y, sobre todo, mucho significado personal".

Con una idea muy clara de lo que imaginaba en su armario nupcial y un accesorio inamovible, "mis zapatos serían negros, en señal de las ausencias, y también quería incorporar algún detalle de ese color también en el vestido", Cristina, la diseñadora de Valenzuela, convirtió su sueño en realidad.

La creadora nupcial nos cuenta como fue su look. "Para Rosa creamos un vestido recto de crepê en el que destacaban las hombreras. La espalda cobró protagonismo con un escote en V con solapa, del que nacía una larga capa desmontable en el mismo tejido, aportando movimiento al diseño. El cuello se cerraba con un broche familiar de color azabache. En los puños de las mangas bordamos a mano flores en 3D de organza de seda con pequeñas piedras también bordadas a mano".

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placeholder Rosa y Carlos rumbo a la celebración. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
Rosa y Carlos rumbo a la celebración. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

Rosa recuerda el día que su madre le enseñó aquel broche del que habla Valenzuela. "Perteneció a mi abuela y al verlo supe que debía ser parte del look". Otro punto de interés fue la espalda. "Probamos muchas opciones hasta comprender que la elegancia estaba en la sencillez. Así nació la idea de una solapa invertida que, sin pretenderlo, dibujaba una 'A' invertida. Días después, mi hermana descubrió el significado: la inicial de mi padre. Colocamos el broche de mi abuela en el centro de esa 'A', cerrando visualmente un homenaje que me acompañaría durante todo el día". ¿El resultado? "Era casi como llevar dos vestidos en uno: sobrio y minimalista por delante, profundamente simbólico y emotivo por detrás".

Además de las sandalias de Jimmy Choo y el broche familiar, ambas piezas de color negro, la novia llevó unos pendientes de Vintage by López Linares, unas pulseras tipo baguette, el anillo de pedida junto con el de la madre de Carlos, y un abanico bordado de Entre Hilos y Olas.

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placeholder El reportaje fotográfico. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
El reportaje fotográfico. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

En cuanto al ramo. "Mi primera elección eran hortensias blancas, en homenaje a la madre de Carlos, pero eran demasiado delicadas. Al final, Aquilea Flores, que también decoró la iglesia y la finca, diseñó para mí un ramo desestructurado de anémonas que encajaba a la perfección con mi vestido y estilo. Lo acompañé de una cinta de lino bordada por mi madre con la frase: 'Me cuidas desde el cielo, lo sé'".

El día de la boda Rosa se arregló en la casa familiar de Lucillos. El maquillaje corrió a cargo de Blanca, de Blanca Sánchez Loveformakeup, y la peluquería de Alberto, de Backstage Salon Concept. "En mi pueblo es tradición que la familia acompañe a los novios caminando hasta la iglesia. Así que, de la mano de mi madre y seguida por toda mi familia y amigos, nos dirigimos juntos hacia allí, compartiendo nervios, sonrisas y mucha emoción. Recorrí sola el primer tramo del pasillo, un gesto íntimo cargado de significado. Después, mi madre me recogió para acompañarme hasta el altar".

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placeholder La decoración de la boda. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
La decoración de la boda. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

Allí, además de sus 300 invitados, le esperaba Carlos ataviado con un chaqué azul marino de Empíreo. "Los gemelos, regalo de sus amigos Iván y Óscar, que tenían un grabado muy especial que recordaba a su madre".

"Sabíamos que la ceremonia sería muy emotiva, y lo fue aún más con los testimonios de Laura, mi amiga; mi hermana Cristina; y Jorge, el primo de Carlos. Cada mirada, cada gesto y cada silencio tenían significado, y sentimos de forma muy clara la presencia de quienes ya no estaban, junto al abrazo constante de toda la familia", rememora.

Esa emoción dio paso a una celebración inolvidable. "Nuestra entrada en la finca sorprendió a todos los invitados: al son de 'La mujer de verde', de Izal, y a bordo de nuestro Land Rover descapotable, iluminamos el cielo con una bandera de España a 25 metros de altura. Otro instante para el recuerdo fue la entrada al banquete. Al ritmo de 'Tu Sei', conseguimos que todos los invitados se pusieran en pie y comenzaran a bailar con nosotros".

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placeholder Momentos durante la fiesta. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
Momentos durante la fiesta. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

La pasión compartida de Rosa y Carlos por los viajes se convirtió en el hilo conductor de la decoración. "Juntos hemos recorrido más de 20 países y seguimos sumando destinos y coleccionando recuerdos. Por eso, cada mesa representaba uno de los países que habíamos visitado junto a su cerveza característica, convirtiendo el seating plan en un recorrido por nuestra historia compartida. El padre de Carlos talló en madera los soportes que dieron forma a este rincón, transformándolo en un original puesto temático de cervezas internacionales". Como ayudantes, María, de Aquilea Flores, y de Carmen, de loal.art.

Alacena Catering sirvió el menú. Primero un cóctel compuesto por 14 tipos de aperitivos, "mientras, nuestros invitados disfrutaban de la música en directo interpretada Tu Estribillo", y después, en la mesa, pulpo a la parrilla con puré de apionabo y un toque de aceite de chorizo picante, carrillera de ternera con patatas hasselback y zanahorias glaseadas, y tarta árabe con crema pastelera, fresas frescas y almendras garrapiñadas.

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placeholder El vestido de Redondo Brand. (Fotos Instantánea y Toma Primera)
El vestido de Redondo Brand. (Fotos Instantánea y Toma Primera)

Para cerrar la noche, "organizamos una recena de McDonald’s servida en bandejas de plata". Rosa aprovechó ese momento para hacer el cambio de vestido, "siempre soñé con llevar un vestido corto como segundo look y mi hermana hizo realidad ese deseo regalándome el modelo Lupe de Redondo Brand: un diseño mini en tweed blanco de lentejuelas, con escote cuadrado delantero y escote en V en la espalda, rematado con una gran lazada de tafetán en el costado".

Los recién casados abrieron el baile con 'Jóvenes eternamente' de Pol 3.14. Cerramos el álbum de boda con un consejo para las futuras novias, "que cada decisión tenga sentido y cuente vuestra historia. La sencillez pensada y los detalles con alma emocionan mucho más que cualquier artificio".

Después de una larga y estable relación de 17 años, Rosa y Carlos, decidieron dar el paso y contraer matrimonio. "Carlos y yo nos conocemos desde siempre. Lo que empezó como amistad se convirtió en una historia de amor", comienza el relato de la novia.

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