Analizando el láser remodelador que usa Paula Echevarría para tratar grasa localizada y celulitis
Además de seguir una dieta equilibrada y practicar deporte con regularidad, Paula Echevarría también recurre a la aparatología para licuar la grasa. Se llama Emerald Laser y te contamos cómo funciona
No duele, no notas ni frío ni calor extremos, no requiere tiempo de recuperación y no causa hematomas, pero sí licúa la grasa localizada y reduce el volumen corporal. Esto es lo que promete una de las últimas tecnologías que Paula Echevarría mostraba en su perfil de Instagram.
La actriz no solo comparte sus rutinas de entrenamiento, también acostumbra a probar tratamientos médico-estéticos y la aparatología siempre es su aliada.
Recientemente, compartía una story visitando la clínica Tacha para someterse al tratamiento Emerald Laser, un láser verde de aplicación corporal diseñado para remodelar y reducir la grasa localizada aprobado por la FDA para la reducción del volumen corporal (apto tabién en pacientes con obesidad).
Paula Echevarría acudía a uno de los centros de Tacha en Madrid para "llenar de energía su cuerpo" ya que ese es otro de sus beneficios.
De lo que hablamos es de un láser que ni es invasivo ni tampoco térmico, pero que logra reducir las células grasas -a diferencia de otros tratamientos que las destruyen-. Si las células grasas se destruyen, al paso de un año se regeneran en otras zonas del cuerpo, de modo que ese tipo de tratamientos termina siendo contraproducente. Al reducir el volumen de la célula grasa, libera su contenido y cuando esa grasa es liberada, "gran parte de ella se usa para generar energía, parte se elimina del cuerpo mediante fagocitosis y acción linfática y el resto vuelve a las células adiposas disponibles", indican desde Tacha.
Para lograrlo, el tratamiento utiliza diez láseres verdes de 532nm sobre la zona y es esa energía del láser la que licúa la grasa interna de la célula y crea poros temporales en su membrana por donde se expulsa el contenido.
“Al pensar en la grasa, todos lo hacemos de forma negativa, aunque en proporciones moderadas proporcionan energía para la actividad muscular y, a través de distintas acciones químicas, la grasa nos protege. A pesar de ello, seguimos considerando a nuestras células grasas como el enemigo a batir y, debido a esta creencia, la mayoría de procedimientos para combatirla se centran en la completa eliminación de las células grasas como la liposucción o la criolipólisis”, indican desde Tacha.
El proceso por el que el láser verde logra este resultado es la fotobiomodulación: energía lumínica que transforma adipocitos hipertróficos en células sanas. Mientras otros tratamientos ejercen la necrosis (muerte celular) de las células grasas, el Emerald Laser permite que se libere su contenido lipídico hacia el sistema linfático y se metabolice. En resumen, la grasa liberada se elimina a través del sistema linfático o es utilizada por el cuerpo como energía
Además de estos beneficios con los que se ejerce esa remodelación corporal, las propiedades asociadas a la luz verde también hacen acto de presencia. Es decir, activa las mictocondrias (aumenta la energía celular), aumenta el flujo sanguíneo en la zona tratada, reduce la inflamación, estimula la regeneración celular reparando tejidos, alivia el dolor y mejora la cicatrización, de modo que cualquier molestia desaparece y se favorece la recuperación.
Cuándo utilizar el Emerald laser
A pesar de ser un tratamiento muy completo, el dispositivo médico está diseñado para actuar en casos concretos. Por ejemplo, sobre grasa localizada en áreas como abdomen, glúteos, muslos, brazos o espalda, en celulitis (en piernas y glúteos) y en casos de obesidad que que, como decíamos, está aprobado por la FDA para personas con un IMC superior a 30.A pesar de ser una tecnología eficaz y segura, no se puede utilizar en embarazadas, personas con epilepsia fotosensible o pacientes con cáncer activo (o en remisión de menos de un año).
Para observar resultados, se recomienda realizarse el tratamiento dos veces por semana durante 4 semanas, un tratamiento que ronda los 2.500 € y las sesiones varían de los 15 a los 30 minutos, dependiendo del área a tratar.
No duele, no notas ni frío ni calor extremos, no requiere tiempo de recuperación y no causa hematomas, pero sí licúa la grasa localizada y reduce el volumen corporal. Esto es lo que promete una de las últimas tecnologías que Paula Echevarría mostraba en su perfil de Instagram.