Las claves del cierre de la discoteca de Olivia Valère: "La felicidad de Philippe, su viudo, está en el restaurante"
El espacio será reabierto bajo otra marca por Grupo Mandala, en un movimiento que marca un cambio de modelo y deja atrás el formato que definió la noche marbellí durante décadas
Philippe y Olivia Valère en una foto de archivo. (Cortesía)
Adiós a la discoteca de Olivia Valère. La noche de Marbella pierde uno de sus nombres más reconocibles con el cierre definitivo de un espacio que durante casi tres décadas ha sido referencia del ocio de lujo en la Costa del Sol. Por sus reservados pasaron figuras como Naomi Campbell, Mariah Carey, Mick Jagger o Bruce Willis, consolidando un modelo muy ligado al glamour y a la jet set internacional. Ahora, el local cambia de manos: un grupo inversor mexicano ha alquilado el espacio y prepara su reapertura con un nuevo concepto de cara al verano, cerrando así una etapa muy concreta de la noche marbellí.
Como decíamos, el relevo lo toma el grupo mexicano Grupo Mandala, especializado en ocio nocturno y con presencia en destinos turísticos internacionales, que se hace con el espacio a través de un alquiler de 10 años. Su plan pasa por reabrir el local bajo una nueva marca —Bonbonniere Marbella— y con un concepto distinto al que ha definido la discoteca hasta ahora. Cabe apuntar que no es su primera operación de este tipo: el grupo lleva años trabajando con formatos pensados para un público internacional, más ligados a la experiencia que al modelo clásico de discoteca.
Olivia Valère en una foto de archivo. (Gtres)
Pero eso no significa que Philippe Valère se desvincule, por completo, de la discoteca. "La familia sigue estando a cargo de la propiedad", explican fuentes cercanas al abogado francés en conversación con Vanitatis. Además, su decisión de alquilarlo se aleja de cualquier disputa familiar: "El modelo de negocio va diversificándose y creando otros. Surgió esta posibilidad y le pareció una idea formidable". Eso sí, seguirá al frente de Olivia Valère Dinner Club -antes llamado LOV-, el restaurante del complejo, donde mantienen el concepto de cena con espectáculo que durante años ha definido su forma de entender el negocio.
En este nuevo escenario, el foco de Philippe Valère pasa por desarrollar una parte del negocio mucho más conectada con lo creativo. "Tiene ganas de seguir haciendo cosas", explican desde su entorno. Y el alquiler de la discoteca le abre precisamente esa puerta: poder mover el proyecto hacia otros formatos sin la exigencia que implicaba el club nocturno. Más allá de lo empresarial, hay también una cuestión personal. El concepto de cena con espectáculo que mantiene en el restaurante no es algo puntual, es donde realmente está cómodo ahora, donde encuentra ese equilibrio entre negocio y disfrute: "Es lo que le da felicidad".
Paris Hilton pinchando en la discoteca Olivia Valère. (Gtres)
Ese formato es ahora su principal línea de trabajo a medio plazo. "Quiere montar su propio espectáculo e ir a otros países", explican fuentes cercanas, en una apuesta que pasa por salir del circuito tradicional de la noche y construir algo más propio. En su entorno insisten en que es ahí donde está centrado ahora mismo y donde quiere poner el foco en los próximos meses. El verano, de hecho, se plantea como un punto de partida para esta nueva etapa. Todo ello, además, sin perder de vista el origen del proyecto: el nombre de Olivia Valère sigue presente en el complejo y en la forma de entender el negocio: "Lo crearon y lo hicieron crecer juntos".
Todo esto no implica que el frente legalfamiliar esté completamente cerrado. Philippe Valère mantiene aún asuntos pendientes con los hijos de Olivia, fruto de su relación con Albert Albouhair, en un proceso que se ha ido alargando en el tiempo y que ha tenido distintos capítulos en los tribunales. Desde su entorno aseguran que ha ido resolviendo parte de esos procedimientos —"ha ganado juicios pendientes"— y que su intención ahora pasa por rebajar la tensión. "Quiere que se acaben los problemas y vivir en paz", explican, en una etapa en la que el foco está claramente puesto en reordenar su vida personal y avanzar en sus proyectos.
El recuerdo a Olivia Valère
En paralelo, los últimos meses de Philippe Valère han sido más discretos. El abogado se trasladó a Brasil hace tres meses para descansar y está previsto que regrese a España a principios de mayo, donde pasará todo el verano. Sobre las informaciones que apuntan a un nuevo capítulo sentimental, desde su entorno restan dramatismo: “Todo el mundo tiene derecho a seguir con su vida”. En cualquier caso, insisten en que la figura de Olivia sigue muy presente. Y no solo por lo que construyeron juntos, también en lo cotidiano: la casa, los objetos, los detalles. El equipo, además, "mantiene intacta su forma de trabajar y de recibir a los invitados".
Ese peso en la ciudad sigue muy presente incluso ahora. Tanto la familia como su entorno más cercano cuentan los días para que terminen las obras en la zona que rodea el palacio de Olivia Valère, donde el Ayuntamiento ha decidido rendirle homenaje con una rotonda que llevará su nombre. Un gesto que resume bien lo que significó para Marbella: no solo una empresaria ligada a la noche, sino una figura clave en la proyección de la ciudad y en una forma muy concreta de entender el ocio durante décadas.
Adiós a la discoteca de Olivia Valère. La noche de Marbella pierde uno de sus nombres más reconocibles con el cierre definitivo de un espacio que durante casi tres décadas ha sido referencia del ocio de lujo en la Costa del Sol. Por sus reservados pasaron figuras como Naomi Campbell, Mariah Carey, Mick Jagger o Bruce Willis, consolidando un modelo muy ligado al glamour y a la jet set internacional. Ahora, el local cambia de manos: un grupo inversor mexicano ha alquilado el espacio y prepara su reapertura con un nuevo concepto de cara al verano, cerrando así una etapa muy concreta de la noche marbellí.