Hace unas semanas, la periodista y amigaEugenia Marcos me convocaba para una presentación inusual, por no calificarla de original. En una nave del barrio de Tetuán, una persona quería presentar a la prensa su trabajo. Lo inesperado no era el acto en sí, sino quién era el protagonista de la exposición. Una muestra de treinta y cinco obras de las trescientas que componen su carrera pictórica. Y esta faceta desconocida es desde hace tiempo la actividad de ocio y de desconexión de Francisco Marhuenda.
Paco, como se le conoce profesionalmente, es el director de 'La Razón' y muchas actividades más en el terreno laboral. Periodista, doctor en Derecho, profesor universitario, colaborador en las mañanas de 'EsRadio' y de 'Onda Cero'. A estas intervenciones se une su presencia en programas de debates en 'laSexta', 'Al Rojo Vivo' o 'Más Vale Tarde', donde ofrece su punto de vista, que suele chocar con las opiniones de otros colaboradores de signo político diferente.
La sorpresa de la convocatoria radicaba precisamente en descubrir que para Marhuenda el día parece tener más horas que las veinticuatro del reloj. Y lo llamativo de su vida es que también tiene tiempo para escribir libros, disfrutar de la convivencia con sus tres hijas, dar visibilidad a sus perros y pintar por la noche. Para todos los que acudimos a la exposición a la que ha bautizado con el nombre de 'Centro', es reseñar que el periodista domina el color, las dimensiones y el espacio. Resumiendo, que es una bonita obra.
Paco Marhuenda retoca uno de sus cuadros. (Cortesía)
Pregunta. Paco Marhuenda, pintor. ¿Este es el titular?
Respuesta. La pintura es una parte importante en mi vida personal, pero profesionalmente es el periodismo y la universidad. Lo que sí me gustaría es que a la gente que ve mi obra le guste.
P. ¿Crees que podrías vivir de tu obra?
R. La verdad es que no me lo he planteado. Aunque parezca pretencioso, tengo una situación laboral estable. Soy profesor de universidad hasta que me jubile, dirijo 'La Razón', colaboro con varios programas y, en realidad, la pintura forma parte de mi expresividad.
P. ¿En el colegio ya te diste cuenta de que te gustaba dibujar?
R. Lo he hecho toda la vida, como una manera de abstracción geométrica. En las reuniones, en los viajes, siempre llevo lápices y dibujo. La gente con la que convivo profesionalmente sabe de esta afición. Fue Carol Sepúlveda [su galerista] la que me animó a que hiciera la exposición y eso es lo que he mostrado hoy.
P. ¿De pequeño regalabas algo pintado por ti el Día de la Madre o a las novias?
R. No, siempre me ha parecido un poco cursi trasladar mi afectividad por medio de dibujos.
Algunas piezas pintadas por Marhuenda. (Cortesía)
P. ¿Pintar es una manera de relajarte de la agenda laboral tan completa de tu vida?
R. Tengo un estudio donde hay dos espacios. Uno para el óleo y otro para el acrílico, y en casa también lo hago con formatos más pequeños. Llevo en la mochila un cuaderno de dibujo, un compás y una regla porque no me gusta no hacer nada. Normalmente pinto por la noche o los fines de semana. Duermo poco. No tengo vacaciones desde hace años. Hay gente que tiene otras actividades y la mía es pintar. Es lo que me gusta.
P. Imagino que habrá muchas personas que se sorprenden cuando ven tus obras y te identifican como el señor que habla en las tertulias.
R. Sí, y me dicen, ¿pero tú eres el Marhuenda que habla en la radio y en los programas de debate de la televisión? Es entretenido.
P. Llama la atención la capacidad que tienes para mezclar colores muy diferentes y que no hagan daño a la vista.
R. Los círculos que ahora presento son la evolución final de esta serie. Empecé con una figura que se llama 'centro', que es azul y rojo. La fui trabajando. Las figuras geométricas son el hombre, la mujer, el ser humano en general y sus inquietudes. Y el círculo es como imagino yo a Dios, que es un ser de luz.
Marhuenda, durante la presentación de su muestra. (Cortesía)
P. Hay también una referencia inicial del círculo que lo pintas siempre de negro.
R. Me sirve para desafiar al resto y encontrar el equilibrio.
P. ¿Regalas tus cuadros?
R. Ya no me deja mi amiga y galerista Carol Sepúlveda, pero a mis hijas sí. La conocí en la exposición de Jaime Monje y allí nos hicimos amigos. Le enseñé lo que había pintado hasta ese momento y me dijo que por qué no desarrollaba esa afición.
P. ¿Qué cuadro le regalarías a Pedro Sánchez y a Núñez Feijó?
R. A los dos el círculo más luminoso. A Sánchez le aconsejaría la centralidad y me gustaría para él los colores naranjas, verdes, amarillos... que son más armónicos. Y a Feijó, los que son más estructurados.
P. Aparentemente pareces un hombre tranquilo, ¿te alteran pocas cosas?
R. Mi madre era una mujer muy sabia que decía: "No hay mayor desprecio que no hacer aprecio". A mí me gusta estar con mis hijas, con mis amigos, con mis perros y pintar.
Hace unas semanas, la periodista y amigaEugenia Marcos me convocaba para una presentación inusual, por no calificarla de original. En una nave del barrio de Tetuán, una persona quería presentar a la prensa su trabajo. Lo inesperado no era el acto en sí, sino quién era el protagonista de la exposición. Una muestra de treinta y cinco obras de las trescientas que componen su carrera pictórica. Y esta faceta desconocida es desde hace tiempo la actividad de ocio y de desconexión de Francisco Marhuenda.