El nombre de Alba Farelo i Solé quizás no diga mucho a la mayoría, pero todo cambia si hablamos de Bad Gyal. La cantante y compositora se ha convertido en uno de los rostros más importantes de la música urbana, especialmente entre los jóvenes. Un éxito internacional que la acompaña en su nuevo disco, 'Más Cara'. Aunque más allá de lo musical, queremos poner el foco en el lado más personal de Bad Gyal.
Se trata de un municipio costero situado en la comarca del Maresme, a unos 25 kilómetros de la ciudad de Barcelona. Un pueblo con una fuerte identidad marinera y un notable patrimonio arquitectónico del que Bad Gyal siempre se ha mostrado muy orgullosa.
"Crecí en un pueblo tranquilo en que podíamos sentirnos integrados y libres, jugar en la calle. A partir de los 13 o 14 años dejé de soñar a gran escala. Asumí, de alguna manera, que era imposible llegar a ser una gran diva internacional viniendo de un pueblo barcelonés de 20.000 habitantes", aseguró en 'El País', sobre su sueño de ser la 'Beyoncé' de Vilassar.
Respecto al origen de esta localidad, la historia de Vilassar de Mar se remonta a un pequeño núcleo de pescadores que, a partir del siglo XV, comenzó a asentarse en la franja litoral dependiente de Vilassar de Dalt. Entonces, la vida en la costa no era fácil, ya que los ataques piratas en el Mediterráneo obligaban a muchos habitantes a vivir inicialmente en zonas más elevadas y protegidas.
Aunque con el tiempo, especialmente entre los siglos XVII y XVIII, el núcleo marítimo fue consolidándose gracias a la pesca y al comercio. Además, durante el siglo XIX, muchos vilassarenses emigraron hacia América, sobre todo a Cuba. Años después, aquellos que regresaron con fortuna construyeron elegantes viviendas indianas.
Casas con fachadas ornamentadas, elementos modernistas y coloniales, balcones de hierro forjado y colores muy llamativos que forman parte de la identidad histórica del pueblo. De hecho, en julio suele celebrarse la Festa dels Indians de Vilassar de Mar. Una celebración que recuerda a estos vecinos que emigraron a América en el siglo XIX, donde el pueblo se ambienta con estética colonial, música caribeña, gente vestida de blanco y actividades culturales que evocan la influencia americana.
Además, a lo largo de todo el año se puede disfrutar del Museo de la Marina, ubicado en una antigua masía modernista, del Museu Enric Monjo dedicado al escultor local y de la Iglesia de Sant Joan. Sin olvidar el encanto de sus calles y playas. Una escapada ideal para los fans de Bad Gyal, pero también para todos aquellos que busquen conocer pueblos del Maresme.
El nombre de Alba Farelo i Solé quizás no diga mucho a la mayoría, pero todo cambia si hablamos de Bad Gyal. La cantante y compositora se ha convertido en uno de los rostros más importantes de la música urbana, especialmente entre los jóvenes. Un éxito internacional que la acompaña en su nuevo disco, 'Más Cara'. Aunque más allá de lo musical, queremos poner el foco en el lado más personal de Bad Gyal.