Álvaro Puche, entrenador, sobre volver al gym después del verano: "No quieras recuperar en una semana lo que dejaste en dos meses"
El experto recomienda ajustar las cargas, cuidar la técnica y establecer un plan progresivo para recuperar el ritmo sin intentar compensar de golpe el tiempo de descanso
Este entrenador da las claves para poder ser más constantes. (Instagram / alvaropuchee)
Después del verano, volver al gimnasio puede hacerse cuesta arriba. Los cambios de horarios, los viajes y las vacaciones suelen alterar la rutina de entrenamiento, por lo que es habitual regresar con menos ritmo y con la sensación de haber perdido parte del progreso conseguido durante los meses anteriores.
Ante esta situación, muchas personas intentan compensar el tiempo de descanso aumentando las cargas o entrenando con demasiada intensidad desde el primer día. El entrenador Álvaro Puche advierte sobre este error y resume su principal recomendación con una frase clara: "No quieras recuperar en una semana lo que dejaste en dos meses".
El experto aconseja ajustar tanto el peso como el volumen de trabajo durante las primeras sesiones. Aunque el cuerpo conserva cierta memoria muscular, necesita un periodo de adaptación antes de recuperar el nivel previo a las vacaciones. Por eso, la vuelta no debería plantearse como una carrera por alcanzar cuanto antes las marcas anteriores.
Puche también recomienda priorizar la técnica por encima del peso. Ejecutar correctamente cada ejercicio permite recuperar las sensaciones y volver a controlar los movimientos antes de incrementar la exigencia. La intención no es empezar desde cero, sino retomar el entrenamiento con paciencia y una estrategia adecuada.
Retomar el entrenamiento de forma progresiva ayuda a recuperar el hábito y reducir el riesgo de lesiones. (Magnific / teksomolika)
Otra de sus claves consiste en establecer un plan de cuatro semanas para recuperar progresivamente el ritmo. En lugar de concentrar todo el esfuerzo en los primeros días, propone mantener la constancia e incrementar poco a poco la intensidad, las cargas y el volumen a medida que el cuerpo vuelve a acostumbrarse.
El descanso durante el verano tampoco debe entenderse necesariamente como un retroceso. Puede servir para desconectar y regresar con una motivación renovada. Ahora bien, la vuelta será más sostenible si se afronta sin prisas: "No se trata de empezar de cero, sino de retomar con estrategia", concluye el entrenador.
Después del verano, volver al gimnasio puede hacerse cuesta arriba. Los cambios de horarios, los viajes y las vacaciones suelen alterar la rutina de entrenamiento, por lo que es habitual regresar con menos ritmo y con la sensación de haber perdido parte del progreso conseguido durante los meses anteriores.